Fauna quiere que las cotorras sigan cantando
El Coordinador de Fauna de la provincia de Río Negro, Fabián Llanos, dialogó con Noticiasnet sobre la intervención en torno a la sobrepoblación de cotorras y brindó detalles de la mortandad de loros en el verano pasado. Además, reveló que se está trabajando en la protección de especies con foco principalmente en el Cardenal Amarilo y se hay una iniciativa para buscar al Águila Coronada en territorio rionegrino.
En primer lugar, se refirió a la problemática de la cotorras y explicó las razones que llevaron a emitir la resolución que recomienda métodos para regular la especie.
“Se emitió un resolución que es una medida de manejo y no implica la muerte de las aves. La principal razón fue salir al cruce de muchos productores utilizan venenos para matar aves y cuando se utiliza veneno muere todo, las aves objetivos y otras, se envenena el suelo, se puede envenenar el agua, hay riesgo para el que manipula. El uso de veneno es tremendo y está totalmente prohibido dentro de la provincia”, sostuvo.
“La resolución tiene varios métodos de ahuyentamiento de las aves, hay métodos sonoros con sonidos de rapaces de la zona, métodos visuales y el volteó de nidos en época no reproductiva (otoño invierno). Esto hace que las aves en vez de tener dos camadas van a tener una sola, porque no van a tener trabajo en construir el nido. En algunos lugares donde se desarme constantemente el nido no van a poder procrear y se van a mudar a otro lugar”, explicó.
En este sentido, resaltó que otro aspecto importante es “mantener el equilibrio de las poblaciones de aves rapaces que son las controladoras naturales de ratones y de estas especies. Hay que aprender a coincidir con la fauna silvestre, porque para que el ambiente este equilibrado y sano tienen que estar todos los componentes”.
Sobre la mortandad de loros que ocurrió durante el verano, aseguró que se descartó por completo la presencia de veneno.
“La mortandad que ocurrió en verano fue porque estaban acá obligados porque tenían sus nidos y sus pichones. Si falta alimento en esta época los loros son inteligentes y se van a donde hay comida”, dijo.
“Hubo especialistas trabajando en el tema, es el un grupo que lidera el doctor Juan Masello, que es un biólogo argentino que vive en Alemania y ha estudiado por 25 años la colonia de loro barranqueros de El Cóndor”, contó.
“Este proceso ya lo vivió en los años 90 y se debió a la sequía que ha hecho que el monte no tenga los frutos necesarios para alimentar a las aves. Nosotros fuimos los primeros que sospechamos de alguna situación de envenenamiento, por eso se recuperaron más de 100 cadáveres de loros, se hicieron análisis en Buenos Aires y finalmente se concluyó no había uso de ningún veneno”, aclaró.
En torno a este tipo de eventos, resaltó que “los seres humanos tenemos que aprender que no siempre tenemos que intervenir. Algunas veces intervenimos y hacemos líos”.
“Hay procesos naturales que si los miramos con ojos humanos nos va a costar, nos va doler pero no tenemos que salir a alimentar a cada loro que se está muriendo de hambre. Un animal que se muere en la naturaleza es comida para otros. Hay que mirar a la naturaleza como es, no con ojos humanos”, advirtió.
Luego, se refirió a la lucha contra el mascotismo con especial enfoque en el Cardenal amarillo.

“Por muchos años se mantuvo en cautiverio cualquier ave, desde loros barranqueras hasta Cardenales amarillos que están al borde de la extinción principalmente por el mascotismo. Es un ave que todos quieren tener y su sola tenencia tipifica un delito para la ley Nacional de fauna 22421”, sostuvo.
“Al estar penado por una ley nacional se hace una denuncia penal, un juez ordena un allanamiento con lo violento que significa un allanamiento a la morada y la persona tiene que responder en la justicia. Por otro lado hay una multa en dinero a razón de 40 mil pesos por cada ave para desalentar la tenencia y el tráfico”, añadió.
“Si nos gustan las aves tenemos que ir al campo con binoculares no tenerlas en cautiverio es una costumbre del pasado que tenemos que ir cambiando. Hasta el momento llegamos a 1380 aves secuestradas de distintas especies”, recomendó.
“Si alguien conoce a una persona que tenga una de etas aves puede alertar al 2920612000 y la denuncia se toma como anónima. Si detectamos una persona que tiene un Cardenal, vamos y se lo pedimos si vemos que no trafica, le solicitamos que haga una entrega voluntaria y generalmente la gente accede. Los Cardenales amarillos que se secuestran, se rehabilitan y se devuelven al ambiente”, recomendó.
Por último, reveló que se armó una campaña para detectar la presencia del Águila Coronada en Río Negro.

“Hemos diseñado una campaña para buscarla en la provincia para buscarla. La intensión es detectar territorios de nidificación y trabajar la percepción de los pobladores que la creen un enemigo. La distribución de esta ave arranca en el sur de Brasil y se cree que quedan alrededor de 1000 ejemplares. El extremo sur de su territorio es rio negro y hay registros históricos de avistamientos en Viedma y Guardia Mitre”, finalizó.