Vivir a los tiros y convivir, cada vez es más difícil en las 1.016 Viviendas
Los vecinos se asoman a las ventanas, y siempre se encuentran con un problema en el barrio 1.016 Viviendas.
La conflictiva situación está vinculada a quienes se creen dueños del complejo por el solo hecho de esgrimir armas o bien marcar diferencias cuando se escudan en las adicciones.
Algunas familias hicieron público el temor cuando aparece un sujeto, muy conocido por su alias, quien efectuó disparos contra el departamento de una mujer, quien se encontraba sola con cuatro criaturas.
Los allegados han considerado que “es algo que ya cansa” porque “los malandras estos no dejan vivir en paz a nadie”.
Sostienen que “vivimos más adentro de la comisaria denunciando que estando en nuestras propias casas tranquilos”.
Los vecinos también se manifiestan contra sus propios vecinos cuando éstos andan por las banquinas, exhibiendo armas, consumiendo “pastillas” estimulando al consumo a chicos, y “cuando se lo encuentra ‘fresco’, pasan al lado tuyo y agachan la cabeza”.
Algunos piden la exclusión del barrio porque “éstos no van a parar hasta matar a alguien”. Sin embargo, no resulta fácil que dejen el barrio en virtud de que en ese caso deben actuar la justicia y el Instituto de Promoción y Planificación de la Vivienda (IPPV), y en consecuencia tendrán que aguantar.