Fue a una fiesta clandestina, se quedó dormido y lo dejaron con lo puesto
Un hombre de 40 años, de Sierra Grande, vivió una situación digna de la película "¿Qué pasó ayer?" Ese film donde un grupo de amigos experimenta una noche de descontrol y luego despiertan sin saber todo lo que hicieron, producto de los excesos.
Es que un pesquero concurrió a una fiesta clandestina, en un domicilio del barrio La Loma, se pasó de copas y se quedó dormido como un bebé.
A la madrugada siguiente empezó su pesadilla. Se dio cuenta de que le habían sustraído su auto Ford Escort, su billetera y las llaves de su casa.
Después de rendir un curso para poder entrar a su vivienda, sin el llavero, se percató que le habían robado un televisor de 43 pulgadas con el que miraba la Copa América y un equipo de música SONY.
Los sospechosos son dos amigos que participaron de la clandestina junto a él, por lo que se impartieron directivas por parte de la fiscal Paula De Luque.
Como dice el popular refrán: "Con amigos así, ¿quién necesita enemigos?"