Video: Impresionante rescate en los acantilados de un perro de los callejeritos
Momentos de angustia y zozobra se vivieron hoy en la villa marítima viedmense, como consecuencia de un incidente que involucró un perro vagabundo, de los denominados "callejeritos".
Por lo que se pudo saber, el can sufrió un pico de estrés cuando fue corrido por otros perros hacia la zona de los acantilados entre el Memorial de los Caídos en las Islas Malvinas, y la bajada de Picoto.
Al parecer, sufrió un susto que lo llevó hasta el borde del acantilado y como perdió el equilibrio, quedó varado y a la buena de Dios, en una especie de riesgoso balcón, casi en la mitad de ese accidente geográfico. Esta enorme cadena tiene allí, unos 30 metros de altura.
El despliegue operativo para retirarlo de ese lugar se inició alrededor de las 10 cuando llegó un aviso a las fuerzas de seguridad.
Se supone que el perro estaba allí desde el atardecer pasado, ya que la alerta la habían dado algunos residentes por intermedio de las redes sociales. Lo habrían detectado el viernes cuando caminaban por la zona de playas pasando el Faro Río Negro
Junto con los bomberos concurrió al lugar, Daniel Teramo. Es un voluntario que siempre está predispuesto a ayudar tomando en cuenta la gran cantidad de incidentes que se registran en ese sector de la costa atlántica, principalmente quienes se encajan con los vehículos en las amplias playas.
Teramo contó a NoticiasNet que acompañó a miembros del cuerpo de bomberos del balneario ofreciendo una linga para tratar de levantar al animal, de unos 20 kilogramos de peso.
Apuntó que "pensé que si lo envolvíamos en una hamaca paraguaya que tengo se podía extraer, sin embargo se prefirió esperar el envío de un equipo de rapel desde Viedma".
Una vez que llegaron el arnés, el descensor y una soga, un efectivo de ese cuerpo de seguridad descendió hasta donde esperaba, en forma paciente, el asustado perro.
En el balcón donde había quedado, el rescatista lo envolvió en una sábana, como si fuera un "matambre", y lo levantó hasta las veredas del borde con la ayuda de otros efectivos del cuerpo de seguridad, y del propio Teramo. La recuperación se concretó pasadas las 14.
"Tuvo final feliz, y ahora el perro que no tuvo rasguños, será adoptado por los bomberos del cuartel" de El Cóndor, concluyó Teramo.