2021-03-17

Tapones inesperados, un problema de nunca acabar

Trapos de piso, escombros, ladrillos, arena y hormigón, son la piedra del escándalo en la cual manos anónimas tiran a las cloacas y éstas, se saturan.

Por ese motivo, la empresa Aguas Rionegrinas Sociedad Anónima (ARSA) tomó la decisión de realizar tareas de limpieza en los ductos obturados.

“No se sabe cómo (esos elementos) ingresan a la red cloacal, pero nos complica mucho, y hay desbordes por mal uso de instalaciones sanitarias, y frente a esa situación decidimos hacer un plan integral” en diversos puntos de la ciudad, explicó el jefe del servicio técnico Viedma, Alejandro Áleman, ante Radio Noticias.

Confió en que “por ahí la gente se enoja con nosotros por los desbordes, cuando son los mismos usuarios  los que generan los desbordes, nosotros no, sólo le damos soluciones”.

La preocupación está centrada en cómo actuará el sistema cloacal en el invierno, y además en ARSA tomaron nota sobre las consecuencias que provocó la pandemia del coronavirus en la red.

Áleman apuntó en ese sentido que “la gente (por el encierro y el cuidado contra la enfermedad) estuvo más en sus domicilios con lo cual vimos el incremento en el uso del agua como la erogación en la red cloacal, y eso fue notable”.

Para terminar con el estrangulamiento de las cañerías, la concesionaria del servicio de agua potable y cloacas emplea un equipo especial enviado especialmente del servicio Cipolletti, en virtud de que el camión del servicio Viedma no reúne las condiciones necesarias.

Paralelamente, la empresa inició una campaña de concientización entre los usuarios remarcando la importancia  de un uso correcto el sistema cloacal sin arrojar objetos que no corresponden.

En Viedma, los malos hábitos no son nuevos. Tiempo atrás, una familia pescó demasiado en la costa atlántica, y como tenía demasiados ejemplares de pejerrey, los arrojaron por el inodoro.

 

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