“Me tiene amenazada de muerte”, envió Úrsula Bahillo por mensaje a sus amigas
El día antes de ser asesinada, la joven Úrsula Bahillo le contó a una de sus amigas que hacía siete meses que Matías Ezequiel Martínez le pegaba, y que siempre se calló porque él la tenía amenazada.
"Me tiene amenazada de muerte. Por eso tengo miedo amiga", escribió Úrsula en una conversación con su amiga Milagros a través de Whatsapp.
Tras recibir ese mensaje el pasado 7 de febrero, la amiga le preguntó si Martínez le pegaba y la víctima le respondió: "Sí amiga. Siete meses me pegó. Me callé siempre. Hasta que me vi muerta. Por eso lo denuncié".
Úrsula había denunciado a Martínez por hostigamiento y la Justicia le había impuesto una orden de restricción el pasado 5 de febrero. Según informaron los medios locales, el lunes la habría atacado tras una fuerte discusión. El cuerpo de la joven fue hallado en la zona rural de Guido Spano. Tras el crimen, según detalló el portal Hoy Rojas, el hombre habría intentado suicidarse con el mismo cuchillo, por lo que al detenerlo lo trasladaron al hospital Unzué.

En otra de las conversaciones, la joven le relató a su amiga un terrible episodio de violencia de género que le tocó vivir en manos de su, entonces, pareja. “Estoy temblando. No me respondas nada de lo que te digo. Me re cagó a palos, pero mal. Y esta vez fue muy posta”, comenzó diciendo. Y continuó explicando que pasaron juntos por una calle donde él estaba trabajando de albañil con el tío y que había dos chicas, una la miró y le dijo: “Mirá la cornuda”. Frente a esto, la joven reveló que insultó a su novio y él la golpeó.

El acusado de la muerte de Úrsula es Matías Ezequiel Martínez, un policía de 25 años que se encontraba de licencia psiquiátrica y que ya no era la pareja de la joven. Además, en los primeros días de febrero había sido recibido una orden de restricción, pero hizo caso omiso y terminó matando a Úrsula con un cuchillo.
Tras conocerse el femicidio, los vecinos se concentraron frente a la comisaría municipal a la espera de que apareciera alguna autoridad. Rompieron vidrios y prendieron fuego patrulleros. La Policía respondió con balazos de goma.