A puro emoción, se celebró la legalización del aborto en Viedma
Fueron meses, semanas, días, horas y minutos de suma tensión las que se vivieron en la previa del debate de despenalización del aborto. Hasta último momento no se sabía cuál sería el resultado y finalmente se aprobó la legalización.
Las mujeres y los hombres que estaban en la vigilia, en la plaza San Martín de Viedma, vivieron el minuto a minuto de la votación como pocas veces se ha visto en una sesión en el Congreso. Ya cuando se determinó la aprobación, hubo una explosión de emociones: risas, llantos, abrazos, toda una descarga de años de luchas.
A las 4.12 de la madrugada, el Senado dio el paso histórico, con 38 votos a favor, 29 votos negativos, 1 abstención y 4 ausentes.
En el caso de Río Negro, todos los senadores votaron por el verde, distinto a lo que había sucedido dos años atrás con Silvina García Larraburru apostando a los celestes.
La ahora ley de interrupción voluntaria del embarazo habilita la objeción de conciencia de los profesionales y de las instituciones privadas que no están de acuerdo con esta práctica médica, pero sí o sí debe garantizarse el aborto con otro especialista.
Además, entre otros puntos, permite la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación. Como en la ley de Interrupción Legal del Embarazo (ILE), vigente en el país, ese límite se suprime en casos de violación o de peligro de la salud integral de la mujer.
Ahora, será otro desafío quizás mucho más complejo controlar que la ley se cumpla.