2020-12-16

“La experiencia en el eclipse fue una más sonora que visual”

Así lo definieron especialistas y aficionados en torno a lo que sucedió con la fauna local antes, durante y después del eclipse total de sol, en el área de los acantilados costeros.

La experiencia vivida luego de la observación del comportamiento de la fauna regional, particularmente la colonia de loros barranqueros en el Cóndor, “fue una experiencia más sonora que visual”.

Así lo definió el biólogo Mauricio Failla quien junto a otros profesionales y aficionados en otras disciplinas, hizo un seguimiento de las reacciones de las aves particularmente, antes, durante y luego del eclipse total de sol, en el área de los acantilados costeros.

“Me quedé trabajando por que necesitábamos ver cómo era la reacción en una oportunidad biológica única y tratando de entender el momento” indicó.

Failla dijo que fue llamativa la actividad inusitada cuando se inició el eclipse, un movimiento constante de entrada y salida de sus nidos. De esta actividad y cuando se generó el anillo de diamante y la etapa de oscuridad, la parte central del fenómeno, se pasó a un “no voló ni una mosca”, graficó. La falta de ruidos y el silencio absoluto fue la más llamativo.

“Para mí fue una experienciamás sonora que visual porque no esperé nunca escuchar ese silencio, esa nada. Algo percibieron y les impactó. Hubo en las aves, como en muchos de nosotros, un shock”, dijo Failla una sensación personal a modo de conclusión a priori.

Failla pertenece al grupo de científicos que estudia a nivel mundial las colonias de loros y que coordina desde Alemania el experto argentino Juan Masello.

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