Mujeres radicales se expresaron en relación a las renuncias en Salud Pública
Las Mujeres Radicales se expresaron en relación a las renuncias de jefes de áreas registradas en las últimas horas en diferentes hospitales de la provincia de Río Negro y consideraron que “la salud está en crisis”.
En un escrito enviado a la gobernadora Arabela Carreras y con copia a la Defensoría del Pueblo expresaron que los motivos de las renuncias son varios, pero se destacan “salarios paupérrimos, falta de insumos para cumplir sus labores, escasez de recursos, no asistencia con elementos de bioseguridad para la atención de Pandemia, persecución por reclamar sus derechos”.
De lo expresado “hay conocimiento puesto que muchas mujeres radicales de esta provincia asisten a las instituciones con insumos médicos, con vestimenta de bioseguridad, etc”.
Según consideraron, “este gobierno no está garantizando la salud a través de un sistema integrador en el que participen aquellos que quieren resolver la problemática sanitaria”.
Ibuprofeno
En este orden, recordaron que “le solicitamos la autorización del ibuprofeno inhalado de uso compasivo para Covid 19 y ha hecho oídos sordos al pedido de 1046 rionegrinas y rionegrinos. Tampoco escucha a la diputada nacional Lorena Matzen que lo ha solicitado, al diputado provincial Juan Martín quien ha presentado un proyecto solicitando al Ministerio de Salud que cree un protocolo sobre su uso, ni a concejales de las distintas localidades que se expresaron a través de iniciativas legislativas solicitando se autorice su uso en pacientes graves de Covid 19”.

El personal sanitario de la provincia, “es también habitante y tiene que tener garantizado el derecho a un completo bienestar psicofísico y espiritual. Le preguntamos y queremos que nos conteste públicamente: porqué considera usted que el aumento del 30% es un aumento digno”.
Y añadieron, “habló con su Ministro de Salud, Fabián Zgaib y sabe cuál es el básico de esos salarios y cómo se representan en aumento real ese 30 por ciento. Usted piensa que unos burdos 1.000 pesos en un salario magro, paupérrimo (el de las categorías más bajas), cubre las necesidades de esa persona y los riesgos biológicos a los que se somete en su labor cotidiana”, preguntaron.
En este orden, añadieron: “Porqué piensa que resuelve la problemática salarial sanitaria con un plus pandemia no bonificable, no remunerativo, finito en el tiempo y desigual en su aplicación”.
Finalmente señalaron, “sabe usted que el personal sanitario de Salud pública rionegrina declarado esencial por decreto en esta pandemia viene cobrando miserablemente desde mucho antes de este momento excepcional que nos toca vivir como personas humanas? Por qué piensa usted que no merecen un aumento mayor, asistencia en elementos de bioseguridad e insumos para ejercer su labor riesgosa?”.