Educación sexual vía streaming, y ¿en la escuela qué?
Por Celeste López Arriaga
Es la historia de Otis Millburn, un joven de 16 años que tiene dificultades para socializar con sus compañeros de escuela. Otis es un “chico raro”: inseguro, introspectivo y muy inteligente. Su madre, Jean, es terapeuta sexual y escribe libros sobre sexualidad. Para Otis, lo que hace su madre lo avergüenza e intenta ocultarlo, hasta que Adam, uno de sus compañeros va a su casa y descubre el trabajo de Jean.
En este punto aparece Maeve, una joven oscura, solitaria y estigmatizada por sus compañeros. Ella se da cuenta de que Otis sabe mucho sobre sexualidad gracias a su madre, y que hay un posible negocio con esa información ya que los chicos de su comunidad necesitan urgentemente ayuda con sus problemas sexuales y vinculares. A partir de ahí ellos dos comienzan una “clínica sexual” en la que el adolescente atiende los problemas de sus “pacientes”.
A través de los problemas sexuales y vinculares que los y las jóvenes consultan con Otis, Laurie Nunn, la creadora de Sex education, logra abordar distintas temáticas que generan dudas a los adolescentes: cómo practicar sexo oral, qué pasa si hay dificultades en tener una erección, qué es el vaginismo y cómo se puede solucionar, dudas en la iniciación en el sexo homosexual, entre otros. Temas complejos de tratar, pero súper necesarios para una vida sexual sana y plena.
El abordaje de los temas es claro y sin eufemismos. Se brinda buena información sobre muchos diferentes temas que interesan a los jóvenes y también adultos y este es uno de los principales motivos del éxito de la serie.
Lejos pero cerca

Salvando las distancias, la situación de la escuela secundaria Moordale de la serie británica se parece un poco a la situación de cualquier escuela secundaria de Viedma o Patagones. Chicos y chicas en la serie reciben una educación sexual biologicista y pacata, que no les da las herramientas que necesitan para su vida, y tienen que resolver sus dudas afuera.
En Argentina pasaron casi 14 años desde se promulgó la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral el 23 de octubre de 2006, y su aplicación hoy es deficiente si bien hay excepciones que no serán tratadas en esta nota.
Frente por la ESI en Viedma
El Frente por la ESI de Viedma es un colectivo de instituciones y organizaciones que se nuclearon de forma orgánica para sumarse al Frente Nacional de lucha por la defensa de la Educación Sexual Integral que actúa principalmente en las ciudades de Rosario y la capital federal.
Uno de sus objetivos es la “continuidad y fortalecimiento del Programa Nacional de Educación Sexual Integral”, y esto implica “la incorporación o reincorporación de trabajadores y trabajadoras, reimpresión de materiales, continuidad del Plan Nacional de Capacitación Masiva en las escuelas de todo el país, puesta marcha de mesas de trabajo territoriales para el seguimiento post-capacitación, instancias de acompañamiento a la implementación de la ley en las escuelas”.
Cecilia Peña es una de las referentes en Viedma y comentó que los objetivos del Frente por la ESI para el 2020 son “fortalecer espacios de formación, la articulación con organizaciones políticas y sociales y elaborar documentos sobre problemáticas puntuales”.
Algunos datos de la realidad

En la publicación “Estadísticas de los hechos vitales de la población adolescente en la Argentina” realizado por la Secretaría de Salud, el Ministerio de Desarrollo social de Nación y UNICEF de 2019 se encuentran datos alarmantes: en 2017 el 13,6 de los nacimientos en Argentina fueron hijos/as de mujeres adolescentes. En total fueron los nacimientos de madres adolescentes fueron 94.079, de los cuales 2.493 correspondieron a madres menores a 15 años y 91.586 fueron de madres entre 15 y 19 años.
Al analizar esos datos según la jurisdicción de residencia de las madres, la provincia de Río Negro aparece por debajo del promedio de nacimientos de madres adolescentes nacional, y este representa un 11,4 de los nacimientos totales en la provincia.
Otros datos de 2017 de la página oficial del Programa Nacional de Educación Sexual Integral es que “el 65% de las adolescentes quedaron embarazadas por no utilizar un método anticonceptivo” y que “6 de cada 10 chicas que quedan embarazadas abandonan la escuela”.
“La perspectiva ESI es una revolución” dice el Frente por la ESI. ¿Por qué? Porque dando esta herramienta poderosa a las juventudes se busca la reflexión crítica y también cambios en los roles de género aprendidos: “el patriarcado, la heteronormatividad como única forma válida de construcción vincular afectiva, el entramado cultural que sostiene la violencia machista, la discriminación por género u orientación sexual”.