Argentina tendrá los autos de lujo más caros del mundo
Desde el 1 de enero de 2020, los vehículos de un precio superior a $1.800.000 comenzarán a pagar las nuevas alícuotas de Impuestos Internos. Con esta medida, la Argentina logrará un nuevo récord, pero, como el de la inflación, no es motivo de orgullo: el de tener los autos de lujo más caros del mundo.
Marcas como Audi, BMW, Mercedes-Benz, Porsche, Ferrari, entre otras, son las más golpeadas por el “impuestazo” dispuesto por el Gobierno que provoca un aumento de entre 25% y 54% en los vehículos alcanzados.
Si se toma un modelo de alguna de estas automotrices y se lo compara con el precio en el resto de América, Europa, Asia, África u Oceanía, el valor que empezará a regir desde el miércoles próximo será, sin duda, el más alto por un margen que duplica al de otras naciones. Por ejemplo, el Porsche Cayenne de 340 caballos -la entrada de gama-pasará a costar u$s200.000.
Hasta la semana pasada valía u$s154.000, teniendo en cuenta que ya pagaba este impuesto, pero en un nivel menor. Este mismo modelo se puede conseguir en u$s66.800 en Estados Unidos, un mercado con precios tradicionalmente bajos, pero en países de la región el valor fluctúa entre u$s75.000 y u$s100.000. En Europa -más precisamente en Alemania, la nación de origen- su valor es de u$s76.900. En España, salta a u$s89.200.
La situación se repite en otros continentes. En Asia, en un mercado como Japón, el precio es de u$s94.000; en Australia, Oceanía, el valor es de u$s89.500 mientras que en Sudáfrica se vende a u$s86.600. Incluso, los multimillonarios de Qatar saldrán ganando respecto a los “ricos” argentinos ya que deberán desembolsar sólo u$s82.000.
Si bien se podría argumentar que el segmento de los autos importados de precios más caros es un mercado exclusivo -apenas 2% de las ventas totales- sería un consuelo efímero.
En realidad, es una muestra de lo que sucede en casi toda la oferta de 0 km. También los vehículos de bajo precios son, en general, en la Argentina, más caros que en otros países.
Esta presión tributaria adicional que se les aplica a los vehículos del segmento medio para arriba agrava la fuerte presión tributaria que tiene el mercado. Se estima que el 54% del valor de un 0 km son impuestos.
A esto se suma que las piezas que se fabrican en el país tienen, a su vez, alto porcentaje de insumos que llegan del exterior. Es decir que la salida de divisas de este sector se produce tanto por la importación directa de modelos terminados como por los “made in Argentina”.
Con este panorama, en las concesionarias se desató una “caza” de autos de alta gama antes de que el “impuestazo” comience a regir.
Algunos empresarios reconocieron que en un día venden la misma cantidad de unidades que colocaron en todo noviembre.