Una escuela de Viedma sin bebidas azucaradas y edulcoradas
En el programa Toca Madera que se emite por Radio Noticias se habló sobre una importante noticia como es la declaración de una escuela de Viedma como libre de bebidas azucaradas y edulcoradas.
Se trata de la Escuela 926 del barrio 20 de Junio, donde se están realizando tareas para fomentar el consumo de agua y disminuir así el consumo de bebidas industrializadas
Las actividades se llevaron a cabo en el marco del Día Mundial de la Alimentación y el Día Nacional de la Prevención de la Obesidad Infanto Juvenil.
Gabriela Fernández, nutricionista del Hospital Zatti, dialogó con Toca Madera y señaló que los índices de sanidad escolar dan cuenta “que nosotros no estamos exentos de la tendencia nacional y el exceso de peso ha aumentado profundamente, tanto sobrepeso y más marcado con el tema de la obesidad. O sea que nuestros niños empiezan a tener obesidad a una edad más temprana”.
En ese sentido se planteó una estrategia para trabajar y la misma resultó la de declarar a la escuela libre de bebidas azucaradas y edulcoradas “ Azucaradas para evitar el consumo excesivo de azúcar simple, y edulcoradas también porque pensamos también que a veces por no tener azúcar eso nos hace bien a nuestro cuerpo. Tiene también un montón de aditivos, productos industriales que realmente no ayudan al riñón a poder filtrar todos los desechos de la sangre y poder limpiar. Sino que también es otra cosa que tiene que limpiarse. La escuela es un lugar propicio para realizar esta educación alimentaria en todos los grados. Los niños lo adoptaron muy bien, hasta pudimos hacer un trabajo muy puntual de poder leer etiquetas y que realmente todo lo que tienen estas bebidas no aportan nada nutritivo, solamente azúcar, edulcorante, colorantes. Entonces no forman parte realmente de un alimento. Se nos ocurrió esta idea para poder avanzar y decir qué hacemos también con el tema de la salud renal”.
“Los adultos tenemos que volver a retomar el tema de la alimentación, lo importante que es comenzar buenos hábitos, tener el tiempo, un rato, para sentarnos a comer, para elaborar alimentos caseros. Tratar de bajar los alimentos industrializados que son las hamburguesas procesadas, milanesas procesadas, los enlatados. Porque ahí a veces pensamos que estamos comiendo bien y se nos va mucha cantidad también de sodio, de aditivos que después el cuerpo no está preparado para poder filtrar todos estos químicos. Tantas cosas químicas deberían estar en un laboratorio particular, no en nuestros alimentos”.