Chile: 11 muertos y Piñera dijo que el país "está en guerra”
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, ha asegurado que su país "está en guerra", en una noche que incrementó la cifra de muertos a partir de los graves disturbios que estallaron el viernes, en la mayor oleada de violencia desde el regreso de la democracia en 1990.
"Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie y que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite, que está dispuesto a quemar nuestros hospitales, el metro, los supermercados, con el único propósito de producir el mayor daño posible", enfatizó Piñera.
Los disturbios, que se iniciaron como una protesta estudiantil en rechazo a la subida del billete del metro, dejaron ya un saldo de 11 muertos en todo el país.
Piñera ordenó el sábado el toque de queda para intentar calmar la situación y entregó el control de la seguridad en el área metropolitana de Santiago y en otras regiones a la autoridad militar.
Bajo gritos de "basta de abusos" y con la consigna en redes sociales de "ChileDespertó", el país enfrenta extendidos reclamos contra un modelo económico en el que el acceso a la salud y a la educación es prácticamente privado, con una alta desigualdad social, bajas pensiones y un alza de los servicios básicos.

Según el jefe de Estado chileno, el país se enfrenta a gente con "un grado de organización y logística que es propia de la organización criminal".
"Es imposible que sea un día normal", dijo hoy lunes la alcaldesa metropolitana de Santiago, Karla Rubilar.
El presidente Sebastián Piñera se reunirá con sus ministros y otras autoridades para discutir cómo hacer frente a las protestas, inimaginables hasta solo algunos días, cuando el mismo mandatario se refería a su país como un "oasis".
Chile tiene previsto acoger a mediados de noviembre la cumbre de líderes del Foro de Cooperación del Asia Pacífico (APEC) y en diciembre la cumbre del clima de la ONU COP 25.
Para hoy lunes, la mayoría de las universidades y los colegios suspendieron sus clases.
El Mundo