2019-10-19

¿Qué sería de Sacheri sin la radio?

El reconocido escritor pasó por la Feria del Libro de Viedma y en una jugosa charla contó su especial relación con la magia de la radio.

 

Por: Leomarys Ñañe

Crónica Periodística

 

Allí estaban, dos sillas, una mesa y sobre ella un libro, la jarra de vidrio con dos vasos de agua y par de micrófonos. La descripción fácilmente puede ser la de una cabina de radio, pero no es así. Estamos en la Sala Mayor del Centro Municipal de la Cultura en Viedma, esperando la charla del autor Eduardo Sacheri en el marco de la Feria del Libro 2019. La sala seguía llenándose, estamos a minutos de escuchar al creador de la historia que cuenta película que le dio el segundo Oscar a la Argentina  “ El Secreto de sus Ojos”, film en el que también fue guionista.

 

Mi primer libro de fútbol Esperándolo a Tito ¡es un libro radial!

 

Por allá en los noventa, Alejandro Apo en Radio Continental leía cuentos de Fontanarrosa y otros autores en su programa “Todo con Afecto”. Sacheri, un día de forma tímida dejó unos cuentos acerca de fútbol dentro de un sobre en la recepción de la radio, cada hoja impresa ( con impresora de puntos, detalla al contarlo). Al segundo programa leyeron  uno, gustó y así de manera misteriosa por 3 años, iba, dejaba el sobre y se iba.

 

“Cualquier persona razonable, vos decís: voy a la radio, llevo los cuentos, el tipo los lee, le gusta y a los oyentes del programa también...¿qué hace cualquier persona más o menos razonable?. Toca el timbre y dice: hola, soy el que escribe esto, ¿qué decís? ¿nos tomamos un café?. ¿Qué hice yo?: ¡nada! ( él guarda silencio y el auditorio ríe) . Mejor dicho, cuando tenía más cuentos, le dejaba nuevos”.

 

Sacheri sigue “ya en el 99’ Apo había leído como 15 cuentos míos y ¡ya había un libro!. Entonces en el 2000 cuando fui a buscar una editorial, en ese proceso tan difícil que es de che soy un desconocido, tengo este material.  Yo era un desconocido, pero Apo era quien lo había leído en la radio, eso hizo mucho más sencillo que una editorial mediana de Buenos Aires se ponga a leer y diga, dale sí, pasá. Mi primer libro de fútbol Esperándolo a Tito ¡es un libro radia!, o sea fue primero leído radialmente antes de convertirse en un libro editado, ¡mucha suerte.

 

“Sí, te escuche por la radio”

 

A principios del 2000 Juan José Campanella vivía en Estados Unidos y viajaba a Argentina con la intención de volver, en un recorrido por librerías ve el título “Te conozco Mendizábal” (2001), le llamó la atención se lo lleva, le gusta y vuelve a buscar más libros  “ el tipo se convirtió en mi lector sin que yo supiera”, comenta Sacheri.

 

“Cuando estrena una película en 2004, le hacen la  pregunta típica de ¿En qué te inspiraste para hacer Luna de Avellaneda?. Yo me acuerdo que estaba saliendo de una clase en la escuela, en Merlo en Buenos Aires, con la vida típica de profesor, que uno va de escuela en escuela y lo estoy escuchando en la radio y Campanella dice es que hay un escritor que me gusta mucho que se llama Eduardo Sacheri. ¡Y es posta esto que les digo! y pensé… ¡está hablando de mi este tipo!. Al día siguiente, suena el teléfono en casa (teléfono fijo, aclara).

 

Hola buenas, familia Sacheri. ¿Eduardo? sí. Habla Juan José Campanella. Ahhh Hola, ¿cómo va?.

 

¡Menos mal que lo había escuchado por la radio!. Me cuenta lo de Luna de Avellaneda y le digo, ¡sí te escuché por la radio, casi me pillo!  le digo. Me invita a la Avant Premier y  quedamos en contacto.

 

“¿Qué hace cualquier persona medianamente normal?”

 

La época de esa invitación coincidió con la escritura de su primera novela “La Pregunta de sus Ojos”, historia que por sus características no encuadraba dentro del cuento, género que a la fecha tenía bien desarrollado. En la Avant Premier, Campanella le dice “cuando termine una serie, quiero hacer algo con algún otro cuento… “¿Qué hace cualquier persona medianamente normal?”...  ( ya me conocen).

 

Un día recibe un email, Asunto: La pregunta de sus ojos. Hola Eduardo, estoy muy conmovido.

 

Juan José Campanella, su lector de siempre, vio de casualidad el libro en un kiosco del aeropuerto. Lo leyó en el viaje, al llegar a destino, mandó el email y entonces “ahí empezamos a charlar al respecto”.

 

Y ahí estaba Eduardo Sacheri, con micrófono en mano, cautivando a la audiencia, compartiendo de manera cercana el detalle de su historia, en una charla amena, en la que la palabra fue protagonista, así como esos primeros relatos de fútbol que sonaron al aire alguna vez.

 

Fotos: Daniel Idiarte

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