La supervivencia de los kioscos en tiempos de crisis
Por Fernando Manrique
fmanrique@noticiasnet.net
Fotos: Daniel Idiarte
En la época de crisis actual que atraviesa el país, la mano viene difícil para todos pero uno de los rubros más complicados ha sido el de comercios. Más aún en aquellos pequeños negociantes que la pelean a diario.
Un caso testigo es el de los kiosqueros, quienes abren sus puertas bien temprano y les quedan muy pocas ganancias al final del día.
Es que en la interminable cadena de intermediarios los que están detrás del mostrador sólo se llevan unos pocos billetes de las transacciones finales.
Moneda por moneda
Dialogamos con el kiosquero José María Kedak, de un conocido comercio enfrente de la Escuela Primaria 2, y contó sobre la situación general del rubro: “Hay que juntar el dinero día a día y desde monedas, esto implica mucho trabajo, con todo el movimiento que uno tiene todo el día hay una ganancia mínima en cada rubro”.
En ese sentido, explicó: “Si vendes caramelos ganas unos centavos, si vendes unas galletitas son cuatro o cinco pesos y así con todo, tenés que estar todo el día para juntar el dinero para poder pagar el alquiler, todos los impuestos y todo lo que implica tener un negocio”.
Lamentó asimismo: “Yo hace 25 años que estoy alquilando y tengo gastos fijos de 80 mil pesos. Por eso hay que juntar el dinero mes a mes. Además, esto es un emprendimiento familiar y es imposible poner a un empleado. Esto está abierto todo el día y tenemos todos los rubros, porque si aflojamos en algo sonamos, no llegamos a pagar los gastos fijos”.
Kedak confesó que también le ha pasado de no llegar bien con las cuentas a fin e mes y allí tuvo que sacar plata de su propia jubilación, por lo que “es un tema complicado, nosotros no bajamos los brazos, estamos todo el día abierto y tratamos de tener todo lo que la gente necesita”.
Eso que El Colo, como se lo llama por la calle al kiosquero entrevistado, se toma los primeros mates a las 6 de la mañana y ya a las 7 menos cuarto abre las persianas para atender el paso de los empleados públicos de la zona, los chicos del colegio y vecinos de a pie.
Y estar armado en cada rubro es una de las claves de su subsistencia, aunque también conlleva sus dolores de cabeza. Así es el caso de las fotocopiadoras que les dejan muchos clientes pero “nos aumentó el tóner, el papel y el mantenimiento de las máquinas que hay que hacerles periódicamente, así que se nos fueron los valores. Empezamos a consultar en otros lados y estábamos muy bajos, así que tuvimos que aumentar las fotocopias para poder paliar los gastos”.
Ronda de precios
En una revisión a vuelo rasante observamos que hay una promoción de dos alfajores por 35 pesos, el medio litro de la gaseosa más conocida está $42, el litro 92 pesos y los dos litros $110.
Por su parte, los jugos más chicos oscilan los $35 y los más grandes 75 pesos, el rehidratante más usado por los deportistas $50 y el mismo precio para el litro de agua mineral.
Los chocolates salen desde 20 pesos en adelante, un energizante $44, chocolatada chica bebible $38, galletitas de salvado $52, obleas $45, las de chocolates chicas 28 pesos, palmeras de hojaldre 63 pesos y marineras sin sal 55 pesos.
Además, las famosas pepas están 80 pesos, las tabletas de chicles sin azúcar $35 y los caramelos van desde un billete de Manuel Belgrano y más, al tiempo que un chocolate Águila sale dos billetes de Eva Perón, entre otros productos y valores que siempre pueden cambiar día a día.
Fumar es más caro
Otro de los consumos más repetidos en un kiosco es el de los cigarrillos, aunque ya hemos hecho otros informes sobre los riesgos para la salud que ello conlleva. Al perjuicio de salud hay que sumarle el perjuicio al bolsillo.
En los últimos días se elevaron los precios y se notaron dos componentes: una merma en las ventas y una preferencia por otras marcas de cigarrillos más baratas.
Los atados de 10 cigarrillos Marlboro están 125 pesos, Lakie y Parisiennes $115, Camel $105 y hay más económicos.
Otros valores: Philip Morris 105, Rothmans 85 pesos, Red Point 60 pesos y Melbourne 55 pesos.
“Por lo general, los fumadores que están con una marca siguen con esa misma marca pero hay otros que están prefirieron una marca de menor precio que pueden ser un Chester u otros cigarrillos de marcas de menor valor”, subrayó Kedak.
Es decir que para un fumador crónico los gastos mensuales pueden llegar hasta 3 mil pesos, lo que puede costar una linda campera, un buen pantalón o un par de camisas.