2019-04-22

Cambio de esquema

La velocidad y disponibilidad de información provoca vértigo. Naturalmente la política se ejerce en ese escenario de vértigo y como reza el dicho, "yacaré que se duerme es cartera", tanto da que se trate de pantanos nacionales o provinciales.

 

Las elecciones en Río Negro no revelaron ninguna verdad oculta sino que transparentaron hechos concretos que convivían con cada ciudadano, porque una cosa es que el agua tenga gusto a vino y otra distinta es que sea vino. Cualquiera, diga lo que diga en público, sabe que para lo primero puede agregar vino, para lo segundo, debe procurar vino.

 

En un proceso más veloz y transparente que en el orden nacional, el peronismo rionegrino sencillo y de padrón, desvistió con urgencia la oferta FpV con ese conglomerado de agrupaciones entre las podría haberse mencionado a Ciclistas Unidos de Paso Córdova o Excursionistas Andinos de la Universidad Nacional del Comahue Regional Bariloche.
El peronismo vota peronismo y si le ofrecen un sucedáneo, elige la opción que más le atrae. Como haría cualquiera.

 

El peronista se aglutina detrás de un concepto mágico: vamos a sacarle a los ricos para que no haya pobres. Algo que no solo incumplen (veamos luego cómo vamos a pagar estatización de YPF en este juicio que ganarán los que le compraron el juicio que nos iniciaron los Eskenazi que antes se quedaron con la empresa sin poner plata porque la pagaron con las utilidades que produjo en cuanto ya eran dueños!!),sino que terminan generando más desequilibrio social.

 

El enorme padrón de la UCR es un reflejo de un esquema histórico que culmina atado a la recuperación de la democracia en los 80. Estar afiliado a la UCR no implica un compromiso de acompañamiento con el voto, como sí ocurre con el peronismo.

 

El padrón de la UCR debería leerse como un compromiso con el sistema democrático. The End.

 

En cualquier caso ninguna fuerza mayoritaria puede reaccionar a la volatilidad de los escenarios.

 

Por otro lado es más sencillo convivir con "la verdad deseada" que con la realidad. Así, es preferible creer que hay 20 proyectos de Premio Nobel de Economía que entender que la administración nacional les limpió la casa a las provincias además de restituirles el porcentaje histórico de coparticipación que habían perdido.

 

De manera que 20 de las 24 Provincias tienen saneadas sus economías. Esto favorece vivamente a los oficialismos y tanto Neuquén como Río Negro no hicieron sino confirmar este hecho.

 

Las críticas, por derecha o por izquierda, son parte del quehacer argentino.


De hecho, el economista con muchas horas de exposición televisiva José Luis Espert refrendó la tesis, quizás de modo involuntario.

 

Llegó a Viedma el jueves santo y sorprendió la convocatoria. También el profesionalismo de la puesta en escena con un pequeño equipo con celulares y control de tiempos y escena.

 

En esta oferta de "crítica por derecha" se apuntó al déficit público y al excesivo número de empleados que tiene el Estado. No se mencionó a los servicios de educación, salud o seguridad que son obligación del Estado, si en cambio se mencionó la Biblioteca del Congreso de la Nación, un número infinitamente menor pero como dato mucho más marketinero.

 

Después de una exposición de casi media hora hubo lugar para las preguntas en las que se le reclamó: subsidios!!

 

Y la paradoja de Espert fue que en su discurso, en el que había apuntado de manera recurrente al déficit público, convirtiéndolo en el meollo del mal argentino y asegurando que la causa principal era el excesivo número de empleados públicos, reveló que para salir de esta enfermedad había que despedir trabajadores que serían capacitados para luego ser absorbidos por un mercado laboral que aparecería porque entonces habrían aparecidos las condiciones apropiadas y en el mientras tanto, el desempleo provocado sería cubierto con subsidios.

 

Habría que concederle, en todo caso, al economista su apertura para debatir sobre subsidios, pero, reconozcamos de una vez que todos, absolutamente todos, a la hora de los bifes, van a decidir lo mismo.

 

No hay chance para salir de un modelo improductivo que volverlo productivo. No hay chance moral de hacerlo sin subsidiar a los sectores con menor capacidad para sobrevivir a estos cambios. Decir otra cosa es deshonestidad intelectual.

 

Dante Cuenta
 

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