2019-04-06

Moda y tendencia: Amarillo vs. Verde

Ambos imponen su fuerza sobre los demás tonos. El amarillo se toma revancha y el verde se reinventa. Eligiendo entre estos colores, te damos ideas de cómo adoptarlos.

 

Vibrante, atrevido y más fácil de combinar de lo que te parece. El amarillo, del amarillo limón al amarillo mostaza, es un tono que nos ha ido acompañando en las últimas temporadas, de forma más discreta al principio y completamente de moda ahora.


 Lo hemos visto formando parte del street style de los desfiles, haciendo pareja con otras tendencias, como las mangas abullonadas, los volantes, los corsés o el lace-up.


Verde presente: En sus versiones lima, loro, oscuro, oliva, caqui, alga, pino, menta, trebol, esmeralda, jade, botella... todas tienen un lugar en la temporada,
y todas las prendas participan de esta tendencia: desde pantalones, polleras y camisas hasta calzado, accesorios y abrigos... ¡Incluso el maquillaje!

 

La silueta

 

Amarillo: Lánguida o serpenteando el cuerpo. Un tono de este tipo descarta las fundas pegadas a las curvas porque no sabe disimular nada. Si es limón, el formato del pantcourt amplio y corto es un acierto.


Verde: Extra large o en juego de proporciones. El mix de tonos en un mismo equipo es la opción 2019 porque la diferencia permite destacar y disimular con inteligencia. El origami de Issey Miyake crea el volumen ideal para este color.

 

El espíritu

 

Amarillo: Puede ser setentero en una chaqueta de gamuza con flecos o minimalista años ’90. Lo importante es no recargarse de brillos, apliques o tachas.


Verde: Aguerrido. Para un equipo de este tipo se necesita personalidad. Un mono o vestido militar o un palazzo esmeralda pero siempre con mucha actitud.

 

Los aliados

 

Amarillo: La falda larga es una gran compañera. El aire etéreo le imprime un look sin demasiadas pretensiones. Un accesorio con piel omaxitacos para la noche.


Verde: Las texturas como el mohair y el lino de seda le sientan bien a este tono. Isabel Marant hizo del suéter su caballito de batalla, excelente compañero del denim.

 

Cómo llevarlos

 

Verde: Con denim azul oscuro, y si es un mono con un buen cinto color tabaco que destaque la cintura. Si optamos por el equipo completo, las botas verdes son infalibles.


Amarillo: Dejando de lado el bronceado excesivo. El juego de contrastes entre este tono y el de la piel puede ser un peligro. En total look con un toque blanco, un hit.

 

¿Qué tono?

 

Amarillo: Un amarillo especiado y picante que recuerda el color del curry y aporte un toque exótico. También uno verdoso que delate la frescura de la lima. El tono mostaza y el limón siguen en carrera y el negro es un muy buen compañero.


Verde: Oliva o militar son los más versátiles y aportan un toque sofisticado. De pies a cabeza o combinado con neutros para no errar. Un verde azulado que juegue con los claroscuros y un verde prado lleno de luz que dé fuerza.

 

Fuente: Elle.com

 

 

 

 

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