Río Negro sostiene la importancia del PAP
El Programa Provincial de Cáncer de Cuello Uterino, a cargo de la doctora Nancy Andaloro, en el 2018 obtuvo una mención especial del Instituto Nacional del Cáncer, por el aumento de registros de Papanicolaou (PAP) en el Sistema de Información de Tamizaje (SITAM).
En este sentido, desde el programa provincial se reforzó la distribución de espéculos a los hospitales de la provincia para realizar el test de Papanicolaou.
Según el registro del SITAM, durante el 2018 se realizaron en Río Negro 11.203 PAP, y en lo que va del 2019, 2.447. Cabe aclarar que en el SITAM se registran mujeres de 35 a 64 años con estudios realizados en hospitales públicos.
Dos medidas de prevención
El Cáncer de Cuello Uterino es prevenible y se recomienda la vacuna contra el Virus de Papiloma Humano que previene la infección que causa los casos de cáncer de cuello de útero. Se indica su aplicación antes del comienzo de las relaciones sexuales, por ello para las niñas de 11 años la vacuna es gratuita y obligatoria. Son necesarias tres dosis para conseguir la máxima protección.
Otro medio de prevención es el Test de Papanicolaou, conocido como PAP, es una manera sencilla y efectiva de prevenir el cáncer cervicouterino. Se detecta lesiones en el cuello del útero, lo que permite tratarlas antes de que se conviertan en cáncer. Se recomienda que las mujeres se realicen el PAP a partir de los 25 años, y si durante dos años seguidos el PAP da negativo, la toma se puede espaciar a tres años.
Cáncer de Cuello Uterino
El cérvix o cuello uterino es la parte más baja del útero, es el lugar en donde crece el bebé durante el embarazo. El cáncer de cuello uterino es causado por un virus llamado virus del papiloma humano (VPH). Este virus se contagia por contacto sexual. El cuerpo de la mayoría de las mujeres es capaz de combatir la infección de VPH. Pero algunas veces, el virus conduce a un cáncer. Las mujeres que tienen mayor riesgo son las que fuman, las que han tenido muchos hijos, las que han utilizado pastillas anticonceptivas por mucho tiempo o las que tienen una infección por VIH.
Es posible que en un principio, el cáncer de cuello uterino no cause síntomas, pero más adelante puede haber dolor en la pelvis o sangrado vaginal. Suele tomar varios años para que las células normales del cuello uterino se conviertan en células cancerosas. El médico puede encontrar células anormales haciendo una citología vaginal o Papanicolau (Pap) al examinar las células del cuello uterino. También, puede pedirle que se realice un examen de VPH. Si los resultados son anormales, usted necesitará una biopsia u otros exámenes. Hacerse exámenes con regularidad, permitirá a su doctor encontrar y tratar cualquier problema antes que se convierta en cáncer.
El tratamiento puede incluir cirugía, terapia de radiación, quimioterapia o una combinación de estos. El tratamiento dependerá del tamaño del tumor, si el cáncer se ha propagado o si usted quisiera quedar embarazada más adelante.
Las vacunas pueden proteger contra varios tipos de VPH, incluyendo algunos que causan cáncer.