La Orquesta Filarmónica suena en todo Río Negro
Por Fernando Manrique
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Fotos: Daniel Idiarte.
En la última presentación que pude asistir de la Orquesta Filarmónica de Río Negro, una mujer les agradeció a los músicos que hayan tocado una chacarera santiagueña, un género folclórico que no es habitual que sea interpretado por sinfónicas.
Después vinieron algunos tangos que hicieron bailar a tangueros de cepa, un compilado de Charly García, éxitos de Queen y el show se cerró a puro candombe junto al grupo local Pehuén.
La extravagancia y la versatilidad del repertorio de la orquesta provincial son un valor en sí mismo, pero lo más sustancial de esta formación originada en 2013 es que en su corta vida ya ha recorrido Río Negro a lo largo y a lo ancho.
Ya sea en los grandes conglomerados como Viedma, Bariloche o Cipolletti, en los parajes más aislados o en las iglesias o escuelas de comisiones de fomento, la Filarmónica le saca aplausos espontáneos a cada uno de los espectadores, muchos de los cuales no tenían ni idea de lo que era un concierto sinfónico.
Conceptos claros desde el inicio
El libre acceso a un bien cultural que históricamente ha sido para las elites es el principal pilar del conjunto musical y eso no se negocia.
Martín Fraile Milstein, director de la Orquesta Filarmónica de Río Negro, dialogó con Noticias en exclusivo previo a la última gira que se está transitando.
Haciendo un poco de revisionismo histórico, señaló: “La creación se inscribe dentro de una política del gobierno provincial que tiene que ver con que la música y el arte son herramientas muy importantes de transformación social y de inclusión y adquisición de nuevos derechos por parte de los ciudadanos”.
Entonces, se creó un ensamble estable y la creación de las orquestas infanto-juveniles de la provincia y muchos de los integrantes de la Filarmónica se transformaron en docentes de esas agrupaciones.
Esto significó el comienzo de un proceso muy rico que trajo nuevamente a rionegrinos exiliados y a maestros de otras provincias que vuelcan todos sus saberes en esta tierra.
El equipo está compuesto por alrededor de 60 personas de entre 23 y 60 años. Es un conjunto joven debido a que deben trasladarse de puntos muy distantes en un corto lapso de tiempo y “las personas más grandes ya tienen una rutina de un ensayo armado siempre en el mismo lugar, es muy difícil de convencerlos de prenderse en una propuesta así. Así que en general se ha incorporado gente joven, porque tiene una demanda física muy importante”.
Vale subrayar que hace pocas semanas la Filarmónica se convirtió en un organismo del Estado, con la importancia que eso significa y sembró un precedente de aquí en más para otras composiciones artísticas locales.
Abanico de propuestas
Respecto al repertorio musical de la Orquesta, Fraile Milstein señaló que la amplitud tiene que ver con que “tratamos de pensar la música en términos de lenguajes. Entonces, mi idea a la hora de programar un repertorio tiene que ver con que sea un repertorio enriquecedor para el oyente y para el músico que la está interpretando. Nunca pensamos en el repertorio en términos de esa dualidad entre música popular y música no popular, música clásica versus música para las mayorías o la música culta versus la música no culta”.
Continuó su lineamiento en que se incluye desde el folclore de cada región hasta la música clásica tradicionalmente tocada por las sinfónicas.
Agregó de la misma manera: “Algo que nos caracteriza es el abordaje de música nueva, de compositores vivos. Habitualmente, esto no se hace con mucha regularidad en la Argentina, lo cual hace que sea muy difícil para los compositores argentinos que se estrene su música. Nosotros no solamente estamos haciendo eso, sino que además los compositores rionegrinos tienen un espacio”.
En los últimos años, se han interpretado piezas escritas especialmente para la Orquesta por parte de Daniel Sánchez Cassataro de Cipolletti, Rafael Ferraro de Jacobacci, Eduardo Marchevsky de Bariloche, Aníbal Lagos de Villa Regina y en la nueva gira se ha estrenado Chacarera de Mi Alma de Viviana del Santo.
Río Negro de punta a punta
Como ya dijimos, la Filarmónica pasó por prácticamente todo el vasto territorio provincial y siempre lo hizo de forma gratuita.
El director del grupo expuso en ese marco: “Esto es parte de la génesis de este proceso, de cómo se origina y cómo se lleva adelante. Este proyecto cuando se presentó incluía hacer de un problema una solución, que es que la provincia de Río Negro tiene centros demográficos muy distantes y para armar una orquesta al estilo tradicional nosotros teníamos que mudar toda la gente a Viedma, siguiendo el camino tradicional las orquestas están en la capital de su provincia”.
Precisó en la misma sintonía: “Nosotros tratamos de transformar un problema en una virtud. Por esto de no poder estar en un punto, dijimos que debíamos juntarnos a ensayar y tocar en distintos lugares. Obviamente, eso necesitaba de un presupuesto para poder hacerse pero hace seis años que el gobierno de la provincia, de forma ininterrumpida, ha sostenido este proyecto desde lo económico”.
Fraile Milstein sostuvo: “Uno de los temas para nosotros es el acceso democrático a bienes culturales, la gente elige vivir en parajes, en ciudades chicas, medianas o grandes, pero creemos que el rol que tiene que tener el Estado es brindar acceso a bienes culturales sin distinción. Con excepción de tres localidades que son Ñorquinco, Pilcaniyeu y Campo Grande, hemos estado en todos los lugares de la provincia. Incluso hemos estado en algunas sociedades de fomento, próximamente vamos a estar en Comallo que era una de las localidades que nos faltaba”.
La gratuidad también es relevante y sobre ese tema recalcó: “Muchas veces la gente dice ’quién no puede poner 100 pesos’. 100 pesos es lo que vale una botella de Coca Cola y la gente que tiene los pesos contados, cuando el espectáculo no es gratuito, elige acceder y consumir lo que conoce que es justamente la bebida por ejemplo. Cuando no hay un acceso gratuito hay mucha gente que decide no ir porque realmente no tiene la plata para ir, 100 pesos son unos mangos pero si uno tiene una familia son 400, 500 o 600. Hoy en día, muchísima gente no puede pagar eso”.
Verdadera familia
En las movidas artísticas donde uno comparte varias horas con pares se generan lazos de afecto como los que hay en una familia. En las orquestas, en general, prima la competencia y no es natural que haya tanta compatibilidad por fuera de lo musical.
Fraile Milstein comentó en esa línea: “El ambiente de las orquestas difiere mucho de otros tipos de organizaciones, es un ambiente donde las personas que entran son altamente calificadas, con un nivel de estudio altísimo y han podido acceder a estos trabajos con un altísimo grado de competencia. Hay mucha gente para cubrir un mismo puesto, cuando audicionamos las flautas entraron dos artistas de 40. Entonces, muchas veces lo que sucede es que hay un nivel de competencia y de individualismo en general en las orquestas que no permiten las relaciones de lazos afectivos profundos y verdaderos, sino que más bien son lazos donde hay conectividad musical pero no se traslada más allá de eso”.
Pero en esta formación, sostuvo: “Los músicos han entendido el carácter fuertemente social de lo que hacemos. Esto de estar continuamente en giras, donde de repente son cuatro o cinco días y nosotros salimos de nuestras rutinas, de nuestras casas, se transforman en una burbuja y transitamos un espacio hermoso”.
Tristemente, en esta gran familia hace poco se fue uno: el tubista Ariel Calvis falleció tras padecer una grave enfermedad.
El golpe fue duro para todos los miembros de la Filarmónica y su director dijo: “Ariel era una persona muy importante en la Orquesta. Él podía mirar los problemas en lo grupal y no lo individual, trataba de encontrar una solución en donde ganáramos todos. Ariel era una persona muy querida, no sólo como músico porque en una orquesta todos los músicos son buenos, a eso le agregaba una generosidad y una mirada del otro, un entender al otro que lamentablemente no es tan común, así que lo vamos a extrañar mucho”.
Cariño de la gente como alimento
En el último tramo de la entrevista, le preguntamos al director de la Orquesta sobre el sentimiento de ser reconocidos en cada una de las localidades a las que van, por más chicas o grandes que sean.
Explicó así: “Nosotros tocamos en el Complejo Cultural de Cipolletti que es nuestra casa, en Villa Regina, en el Centro Cultural de Viedma, pero uno sale de estos tres lugares e incluso vas a Bariloche y no hay ni un teatro. Terminas tocando en la iglesia, en las escuelas, en los gimnasios y esta cuestión de tocar en lugares alternativos nos ha brindado poder estar en contacto con la gente. Nos permitió tocar en un gimnasio donde necesariamente estamos al lado de la gente, esa emotividad la hemos vivido muchísimas veces con gente grande llorando, con gente joven muy emocionada porque no sabía que podía disfrutar tanto”.
“El afecto que se expresa es muy grande. Como artista uno a veces no se da cuenta de que les llegó, qué cosas tocan en el público que provocan esto, pero ciertamente provocan cosas muy profundas en la gente”, consideró finalmente.
Lo que se le viene en estas semanas a la Filármonica es un nutrido calendario donde pasarán por varios puntos de la provincia pero también el 23 se subirán al escenario del Festival del Fin del Mundo en Ushuaia, Tierra del Fuego, para seguir llenándose de aplausos.
Sin dudas, la Filarmónica es uno de esos orgullos rionegrinos que no surgen de un día para el otro, sino que se forman a base de esfuerzo, en eso de ponerse en el lugar del otro que tal vez no puede asistir a eventos culturales de prestigio por estar con los pesos contados.