2019-02-09

“Nuestro cuerpo es nuestro primer territorio y como tal tengo que conocerlo, amarlo y cuidarlo”

Amanda López Cobo eligió la Comarca para quedarse y generar espacios de aprendizaje respecto de nuestros cuerpos, sexualidad, genitalidad y salud femenina. Un repaso por la ESI, menstruación, lunas y ciclos que nos lleva a replantear la formación que obtuvimos y brindamos.

 

Lidia Sicardi
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Fotos: Nicolás Rodríguez

 

 

Amanda, contanos un poco de vos. Naciste en España, ¿hace cuánto tiempo residís en Argentina?

 

Vivo en Viedma desde 2013. Vengo de una familia migrante, mis abuelos vinieron en la posguerra española, después parte de mi familia volvió a España y siempre me ha atraído mucho esta tierra, por lo que decidí realizar un voluntariado acá, en la Fundación Creando Futuro, y de un proyecto a otro me fui quedando y hoy elijo esta comarca para vivir y desarrollarme.

 

¿Cuándo y por qué decidiste incursionar el camino de formadora menstrual/sexual?

 

En realidad se fue dando por diferentes factores. Yo estudié magisterio de educación infantil y después me licencié en Psicopedagogía. En ese transitar descubrí que mi vocación es la educación, tanto la formal como la no formal e informal. Cuando me preguntaban qué profesión tenía, siempre decía “educadora en constante aprendizaje” pues me apasiona generar espacios de aprendizaje. En el 2011 junto a un grupo de amigas nos decidimos a probar la copa menstrual con la intención de producir menos basura al planeta, sabíamos que iba a ser algo que nos iba a cambiar pero creo que no dimensionábamos lo profundo de ese cambio.


Fue una decisión política, consciente, una apuesta a cambiar un producto descartable que sólo podía usar una vez como los tampones o toallitas convencionales por una copa menstrual y un par de toallitas de tela que nos durarían muchos años. Al momento de decir, tengo que colocármela “yo sola” fue como... “guau NO ME CONOZCO”, “la sangre menstrual no huele mal”, “¿¿cómo me saco la copa??” e infinidad de pensamientos, preguntas e inseguridades fueron tremendas. Por eso es que siempre digo que para mi usar la copa fue la gran puerta a la sexualidad femenina, fue encontrarme con mi vulva, mi clítoris, vagina, útero, senos, como propios, que los debía conocer para cuidarme y disfrutarme.


Fue poner patas arriba todo lo que sabía sobre mi propia sexualidad y cuestionar la educación sexual que recibí en la escuela y en el seno familiar, pues generalmente la sexualidad se reduce al sexo, reproducción e ITS.


Desde entonces empecé a leer mucho, absorber recomendaciones de amigas y mujeres que fui encontrando en el camino. Participé de cursos, encuentros, círculos de mujeres, con la intención de educarme, con una intención personal pero cada vez que tenía la oportunidad la compartía con quienes pudieran estar interesades.


Cuando vine a Viedma en 2013 y observé que la copa menstrual era prácticamente desconocida comencé a hacer compras comunitarias para que más mujeres se coparan y también empecé a participar de ferias de artesanxs y emprendedorxs porque veía que eran espacios donde transita mucha gente y sería más fácil poder difundir las alternativas de gestión menstrual.


Una cosa fue llevando a la otra, igual que me pasó a mí, a lxs demás también les llamaba eso de aprender más y la tremenda inseguridad para poder acompañar a niñas, niños y niñes en su desarrollo sexual integral. Por esto es que la propuesta fue armándose e integrándo libros sobre menarquia (primeras menstruaciones), ginecología natural, maternidad y sexualidad femenina en general.


Poco a poco y junto a compañeras de Argentina y España fuimos armando propuestas, compartiendo nuestras experiencias, nutriéndonos unas de otras para poder acercar esto que va naciendo, “la educación menstrual”.

 

 

El tabú del sexo, el género, el cuerpo, está cayendo. Como educadora, ¿esta caída del tabú está relacionada a la información masiva mediante distintas plataformas, a la educación?

 

Creo que el mundo tal y como lo conocíamos viene tambaleando desde hace bastante y ahora está más desestabilizado que nunca. En el último siglo ha habido oleadas de libertad sexual que amenazaron el status quo pero que de alguna manera no terminó de removerlo. Gracias a todos esos procesos creo que hoy podemos decir que se han dado grandes avances.


Acá en la Argentina observo que hay determinadas leyes muy adelantadas en la conquista de derechos. Si bien eso no se traduce en la realidad, la cantidad de travesticidios y femicidios es alarmante, si nos da un marco de acercamiento a alcanzar esos derechos para todxs.
La ley de Educación Sexual Integral, la de Matrimonio Igualitario o la de Identidad de Género son leyes que realmente se proponen cambiar una cultura muy machista, binarista, racista, heterosexual y patriarcal.


En especial me atrevo a decir que la ESI vino para quedarse y transformarlo todo en el plano educativo. Las niñas, niños, niñes y adolescentes que disfrutaron y disfrutan de docentes y escuelas comprometidas con la ESI crecen sin tantos tabúes, estigmas, prejuicios.


La escuela en clave ESI hace que esa escuela sea un lugar más amable para vivir, y donde nos sentimos bien seguro vamos a aprender muchísimo.

 

Haciendo una comparativa entre países como España, ¿cómo está Argentina en cuanto a educación sexual integral?

 

Bueno... hace poquito estuve visitando a la familia y obviamente hablando de ESI y Educación menstrual... En España no hay una política pública clara en material de Educación Sexual y menos “Integral”. Supuestamente se trabaja de forma transversal, pero la experiencia me dice que cuando se deja en el aire sin un compromiso y presupuesto, la Educación Sexual no llega a les estudiantes.


En 2014 conocí la ESI y me fascinó. El Programa Nacional de ESI está armado para que ningún centro educativo, ningún docente pueda mirar para otro lado.

 

Este programa tiene hasta el material para llevar a cabo, cuadernillos desde nivel inicial hasta educación para adultos cargado de propuestas, actividades, bibliografía para que la ESI sea una realidad en todo el país. Notamos como hay provincias más conservadoras que no implementaron nunca la ESI, pero tenemos otras como nuestra provincia, Río Negro, que llevó a cabo capacitaciones masivas para el profesorado.


Últimamente ha sido mediático el caso de “la manada”, un grupo de jóvenes españoles que violaron a una chica después de la fiesta de San Fermín en Pamplona.


Esto que hicieron no es porque ellos fueran unos psicópatas/delincuentes, sino porque hay, de alguna, manera un aprendizaje de que pueden hacer lo que se les dé la gana con el cuerpo de una mujer y que no es necesario el consentimiento. Veo claramente que “cuando no hay educación sexual, quien educa es la pornografía”. Esta frase debería removernos, porque generalmente lo que se refleja en la pornografía se aleja muchísimo del “consentimiento”, el respeto, el consenso. Pero sí lanza mensajes de violaciones en grupo, mitos sobre el placer, la sumisión, etc. Cuando somos niñxs y adolescentes estamos aprendiendo, cuando somos adultxs y cometemos estos actos, estamos siendo criminales sexuales. Creo firmemente que para erradicar el abuso sexual hoy los gobiernos deben comprometerse con la ESI.

 

Políticas públicas, ¿cuánto de Educación Sexual Integral (ESI) se está dando en escuelas? ¿Qué falta para completar una estructura completa?

 

Lamentablemente venimos viviendo unos años de vaciamiento del Programa de la ESI. Desde 2015 aproximadamente es que cayeron en picado las capacitaciones al profesorado y ya no se imprimen más los materiales y, mucho menos, se actualizan los contenidos. Por ejemplo, las leyes de matrimonio igualitario e Identidad de Género son posteriores a la ley de Educación Sexual Integral, es lógico pensar que hay que actualizar contenido en relación a esta temática. Igualmente con el tema de Menstruación, en los cuadernillos se trata pero de forma muy superficial y hoy en la Argentina se están desarrollando contenidos y materiales que deberían enmarcarse dentro de los contenidos de la ESI.


Sinceramente, ahora mismo hace FALTA TODO para sostener la ley 26.150. Estamos ante una interrupción muy agresiva hacia la transformación social.

 

Pensemos que el cambio cultural ante determinados temas es paulatino y cuesta desconstruirse, despatriarcalizar el sistema educativo. Pues bien, si en 2006 se sanciona la ley de ESI, después se pone en marcha el Programa Nacional, más tarde tenemos años de formación de profesorado, implementación de la ESI en todos los niveles, y de repente se deja de financiar este Programa, lo que nos encontramos es con muchos profesores que quieren garantizar el derecho de sus alumnxs a la ESI pero se encuentran sin las herramientas y formación necesarias para llevarlo a cabo. Es realmente frustrante porque si queremos una sociedad más justa, igualitaria, solidaria, feliz, necesitamos ESI.

 

 

Hablemos de menstruación, Amanda, ¿qué es una lunaria menstrual y para qué sirve?

 

La “Lunaria Menstrual 2019” es una propuesta que creamos junto a Lorenza Piazzi, compañera y amiga con la que trabajamos desde hace un par de años sobre sexualidad femenina, y Sofia Roccatti, la diseñadora que puso en imagen aquellas ideas locas pero con mucho sentido que iban brotando del trabajo con Lorenza.


La idea es que podamos hacer un seguimiento visual de nuestro ciclo menstrual durante todo un año, teniendo presentes las fases de la luna, las estaciones del año, las plantas medicinales, los colores y, obviamente, nuestra sangre menstrual, cantidad, color, etc.


Comprender que las personas que menstruamos somos cíclicas, en realidad todxs somos seres cíclicos, pero cuando menstruamos hay un ciclo, de cada una, único, pero que podemos encontrar similitudes, pues nuestra marea interna, nuestras amadas hormonas, nos promueven energías diferentes según la fase del ciclo menstrual en la que nos encontramos y eso lo relacionamos con nuestro medio.


Tener una lunaria menstrual colgada en la pared de casa lo primero que me da es presencia. Tengo presente que menstrúo, que soy cíclica y que el calendario gregoriano no puede hacer nada para cambiar eso. Puedo observar si menstrúo en luna llena o nueva o cuando transito de una luna a la otra.


Puedo observar cuándo es mi día de ovulación, puedo preveer cuándo estoy en mis días fértiles, cuándo voy a tener más energía para hacer deporte, o cuando necesito descansar.


Obviamente, la lunaria es una invitació, para hacer un análisis más profundo de nuestro ciclo menstrual podemos llevar a parte un diagrama menstrual y planillas de seguimiento.


Nosotras pretendemos que con la Lunaria y “Las puertas del autoconocimiento” comencemos a reconocer más y mejor nuestras capacidades y poder sacarle el provecho al máximo.

 

Otro producto que hace un tiempo nos libera a las mujeres del sistema comercial patriarcal es la copa menstrual. ¿Hace cuánto se está utilizando y por qué la aconsejan para todas las edades?

 

¡La copa menstrual es lo más! Pues mira... la copa tal y como la conocemos fue inventada en 1937 por Leona Chalmers. Lamentablemente coincidió con la invención del tampón y bueno, el sistema capitalista jugando con nuestra salud y autonomía, hizo que lo que masivamente usemos las mujeres sea el descartable.


PERO, yo creo que gracias a que hoy día los medios de comunicación son mucho más fáciles y que se está desarrollando una conciencia sobre la urgente necesidad de que cuidemos el ambiente, ya no sólo que reciclemos sino que reduzcamos lo más que podamos los residuos y también que empezamos a cuestionar los alimentos, los agrotóxicos, la industria de la cosmética, la farmacéutica, es que llegamos a decir ¿QUÉ ME ESTOY METIENDO EN LA VAGINA? Tomar conciencia y responsabilidad de a qué químicos expongo mi cuerpo cada mes durante 35 o 40 años, está haciendo que muchas personas en el mundo estemos eligiendo la copa menstrual.

 

Hay un proyecto para que llegue a todas y todos de manera gratuita, ¿se está aplicando?

 

Hace un par de años, las consejeras de MalaJunta del consejo local de la mujer propusieron un proyecto en el Concejo Deliberante de Viedma, que tiene como autoras a las concejalas Mariana Arregui y Evelyn Rousiot, en el que se le comunicaba al Municipio la propuesta de Creación del Programa de Educación Menstrual Integral en el ámbito de la Secretaría de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Viedma.

 

En dicho programa se encontraban objetivos como: visibilizar la gestión menstrual como parte de la salud de las personas; realizar campañas de difusión para promover la educación menstrual y fomentar las alternativas de gestión menstrual (…); capacitar a las personas sobre la menstruación y las distintas formas de gestionar el ciclo (...); incorporar los productos de gestión menstrual dentro de los entregados a través de la Secretaría de Desarrollo Humano. Se entiende por “Producto de gestión menstrual” a las toallas higiénicas descartables y reutilizables, tampones, copas menstruales y todo otro producto existente o por desarrollar que tenga por objeto la higiene personal de las personas menstruantes.

 

Después de esto, el entonces secretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Viedma, Ariel Sarricouet, declaró en varias instancias que iban a crear un programa para proveer de copas menstruales gratuitamente. Nunca pude tener acceso al mismo y por lo que se nunca se llevó a cabo.


Algunas declaraciones son que se propuso para que se lleve a cabo en las juntas vecinales pero que no hay interés en la población. Y yo lo que digo es que no se puede tener interés por algo que no se conoce, no basta con crear un programa o un taller, hay que trabajar para que la gente comprenda que es algo importante para ellxs.


Además, no olvidemos que menstruar no es una opción, forma parte de nuestra sexualidad, y, sin embargo, pagamos por los productos de gestión menstrual un IVA del 21%, claramente es muy injusto para nuestra economía y es hora de que el Estado implemente las políticas públicas para garantizar productos que necesitamos sí o sí y, si son saludables como copas menstruales y toallitas de tela, pues mejor que mejor.

 

Además hay productos ecológicos para la salud y cuidado de la mujer, ¿qué nos podés comentar éstos?

 

Hay varios, he leído sobre esponjas marinas, tampones de algodón orgánico, etc. Pero para mi las mejores opciones son la copa menstrual y las toallitas de tela y les explicaré por qué.


Las toallitas de tela son una opción saludable porque la sangre cae a la toallita y se va secando, por ello no genera humedad ni mal olor como con las toallitas descartables. Se hace con telas absorbentes y lo importante es que la tela que va de cara a la vulva sea de algodón. Es difícil encontrar algodón libre de agrotóxicos, pero ya es mucho menos tóxico que los químicos que llevan las toallitas descartables.


Es una opción económica, te las podés hacer vos misma y es muy fácil de lavarlas. Se colocan en agua fría y se dejan un par de horas, después se le puede poner un poco de jabón neutro, enjuagar bien y tender al sol. Quedan impecables.


La copa menstrual es reutilizable, cómoda, ecológica, económica y saludable, tiene una vida útil de 5 a 10 años. La copa se dobla y se introduce en la vagina. Una vez adentro se abre y se acomoda sola, podemos hacerla girar como para asegurarnos que se abre bien. No absorbe, sólo contiene la sangre menstrual. Se puede llevar puesta hasta 12hs seguidas, por ahí la cambiamos antes si nuestro sangrado es muuuy abundante. Al no estar en contacto con el oxígeno se conserva bien esas horas y no desprende olor. Cuando la sacamos podemos observar la sangre, olerla, algo que siempre pensamos que es asqueroso ahora vemos que es una fuente de conocimiento. Saber si tengo alguna infección, si estoy teniendo mala alimentación, etc., se refleja en nuestra sangre menstrual. Una vida más saludable, una sangre con mejor color y olor.


Para sacarla recomiendo hacer pis como para que si la copa se subió un poquito, con los músculos descienda y ahí pellizcamos de la base para romper el vacío y la sacamos con facilidad. No debe doler. Si duele es que quizás la musculatura es débil y es necesaria una copa más blanda o que es demasiado grande. También puede pasar la musculatura pélvica sea muy fuerte y por ahí necesitamos una copa más dura que no se aplaste.


Es importante que la copa menstrual sea certificada ya que es la única forma que tenemos de saber que es un producto realmente hipoalergénico. Debemos tener cuidado con copas de mala calidad, generalmente copias de otras copas pero que pueden afectarnos a la salud. Busca siempre una vendedora de copas que te oriente en el talle, el uso y que te garantice que es una copa certificada y confiable.


Nuestra vagina absorve todo, si introduzco un producto como los tampones, probablemente los tóxicos de los hilitos del tampón queden adentro mía.

 

 

Desde el Frente por la Educación Sexual Integral del que fomás parte, ¿qué actividades llevan a cabo y a quiénes van dirigidas?

 

El Frente por la ESI surge en varios puntos del país, Viedma fue el tercero en conformarse en el país. Somos docentes, organizaciones sociales, directivos de escuelas, partidos políticos, organizaciones feministas y por los derechos de la comunidad LGBTI+, ciudadanxs que nos une la lucha por el cese del desmantelamiento de la Ley 26.150 y el Programa Nacional de la ESI y la defensa de este proyecto para su implementación plena.


Consideramos que es una responsabilidad de todos, todas y todes, y es una de las tareas centrales de educadores, educadoras, militantes de organizaciones que defienden las luchas feministas.


Generalmente hacemos estudios sobre la situación de la ESI a nivel local, provincial y Nacional, generamos actividades para difundir dicha información y para generar compromiso y acompañamiento en esta lucha.


A las actividades organizadas participan muchísimxs estudiantes y representantes de centros de estudiantes de escuelas tanto secundarias como terciarias y universitarias, también docentes, grupos feministas y demás ciudadanxs que entienden que la perspectiva ESI es una revolución, no solo por lo que tiene para enseñar, sino porque hace a la escuela más justa, más democrática, más equitativa, incluyendo la singularidad de cada estudiante, ofreciendo un lugar significativo para todos, todas y todes. Busca la reflexión críticas sobre temas imprescindibles: el entramado cultural que sostiene la violencia machista, la discriminación por género u orientación sexual, las inequidades y desigualdades sociales, el cuidado y las relaciones interpersonales.


En relación a la temática de la entrevista, acá en el frente por la ESI de Viedma podemos destacar que proponemos la integración de la Educación Menstrual dentro de la ESI ya que es la forma para asegurarnos que llegue a la mayoría social a través de las escuelas. Que la posibilidad de que las familias puedan o no comprar libros sobre sexualidad femenina no sea un limitante para que todxs accedan a la información ya que la escuela lo garantizaría. Con la compañera Mariana Arregui incluso armamos una charla taller que se llama “Educación Menstrual en el marco de la ESI” y ya la hemos compartido en Sierra Grande, Las Grutas, San Antonio y allá donde nos invitan (jajaja).

 

Existe en el mercado una variedad muy nutrida de libros para todas las edades, ¿cuáles nos podrías recomendar?

 

La verdad es que sí y muchas de las autoras son argentinas o de países vecinos. Compartiré algunos títulos pero seguro que me quedo corta:


Para niñes recomiendo éstos, aunque como no hemos tenido educación menstrual nos ayudan a lxs grandes también:


“Las lunas” de Victoria de Aboitiz. (Argentina)


“Mi primer libro rojo” y “Te acompaño”, de Violeta del Río. (Argentina)


“El tesoro de Lilith”, de Carla Trepat Casanovas. (España)


Para jóvenes y adultxs:


“Viaje al ciclo menstrual”, de Anna Salvia Ribera. (España)


“La rueda púrpura”, de Myriam Wigutov. (Argentina)


“Luna Roja”, de Miranda Grey. (Gran Bretaña)


“Pariremos con placer”, de Casilda Rodrigañez. (España)


“Mi sangre cura, de Zulma Moreyra. (Argentina)


“Ginecología Natural” y “Del cuerpo a las raíces”, de Pabla Pérez San Martín (Chile)


¡¡Y muchos más!! También hay documentales como “MIAU” (Movimiento Insurrecto por la Autonomía de Una misma) que es genial y “La luna en ti” sobre ciclo menstrual también.

 

Estás trabajando en un proyecto, ¿tenés ganas de contarnos de qué se trata?

 

Pues, como contaba, este es un camino que se ha ido dando a base de mucho estudio y compartir sabiduría sexual femenina con otras mujeres de las que estoy muy agradecida y siento que nos enseñan lo más profundo de la palabra sororidad. Ahora mismo estamos trabajando con Lorenza Piazzi en un proyecto que se llama “Educación Menstrual Lunática” que venimos gestando y que por ahora solo salió a la luz la “Lunaria Menstrual 2019”.


Estamos trabajando mucho para poder publicar en breve la web del proyecto que tiene como eje principal facilitar los materiales didácticos que ayudarán a docentes, familias, y cualquier espacio donde se quiera, a trabajar la temática.

 

Amanda, ¿qué podrías decir acerca de la importancia de conocer nuestros cuerpos, de sentirlos y aprender a cuidarlos?

 

Cuando muchas veces entre risas digo “la copa menstrual me cambió la vida”, no miento. Pero no por la copa en sí, sino por el mundo, la puerta que se abrió hacia reconocerme a mí misma al reconciliarme con mi sangre menstrual. No basta con que nos enseñen a lavarnos a nosotrxs solxs. Tienen que enseñarnos o permitirnos aprender que nuestro cuerpo es nuestro primer territorio y como tal tengo que conocerlo, amarlo y cuidarlo. Muchas veces nos preguntamos por qué hacemos determinadas cosas si sabemos que hay riesgos, como por ejemplo mantener relaciones sexuales sin preservativo o bandas de látex. Pues yo si lo entiendo, porque no pasa por saber que hay ITS y que hay que usar protección, pasa por haber desarrollado el amor propio, porque me conozco y me valoro y por eso me cuido y cuido a lxs demás. Así con todo.

 

Si yo conozco mi ciclo menstrual y me reconozco cíclica, no voy a luchar contra mi misma sino que voy a aprovechar al máximo cada momento de mi vida. La menstruación podemos dividirla en 4 fases: menstruación, preovulatoria, ovulatoria, premenstrual y vuelta a empezar.


Son 4 fases que pasamos todos los meses durante la mayor parte de nuestra vida, vivir luchando contra nosotras mismas es lo que nos produce tanto malestar, dolor, frutración. Cuando realmente conocemos nuestra ciclicidad, vamos a tenernos en cuenta a nosotras mismas en cada una de las situaciones en las que nos encontremos: en el trabajo, en la universidad, haciendo deporte, de viaje, manteniendo relaciones sexuales, etc.
Somos siempre las mismas pero con energías diferentes.


¿Qué pasa? Que de esas 4 mujeres hay unas que le sirven al sistema capitalista y patriarcal, como la ovulatoria (la fase fértil, en la que estamos más empáticas, amables, en modo escucha, sonrientes y muy productivas) y otras que no les gusta tanto como la fase premenstrual (en las que nos llaman “locas”, “histéricas”, “nos vino Andrés”, etc. Somos locas porque decimos lo que pensamos, tenemos menos capacidad de tolerancia o paciencia y eso hace que no disimulemos cuando algo no nos gusta. El sistema nos dice que nosotras estamos mal pero no es así.


Lo que ocurre es que no toleramos más aquello que no queremos. Si aprendemos desde pequeñas a reconocer nuestras emociones, nuestra intuición, a entender qué es lo que nos causa malhumor o nos pone “histéricas”, seguramente podamos tomar decisiones que nos hagan vivir más felices, sin estigmas y rompiendo vínculos cuando corresponda.


De alguna manera lo que quiero transmitir es que, cuando menstruamos, necesitamos descansar porque es como que morimos un poco, como cuando en invierno los árboles quedan sin hojas pero después, en la primavera rebrotan tallos y crecen frutos y volvemos a parirnos a nosotras mismas, así, cíclicas, como la naturaleza, ¡aprovecha tu potencial!

 

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