2019-02-02

El mito de la cerveza fría para combatir el calor

A diferencia de lo que se cree, una cerveza fría no sirve para hidratar el cuerpo.

 

Con las altas temperaturas para muchos aumenta la tentación de tomar “una cervecita” o alguna otra bebida alcohólica fresca. Sin embrago, el consumo de alcohol no sólo incrementa la sensación de calor y la incomodidad sino que además puede implicar más riesgos para la salud ya que inhibe los mecanismos de protección y autoregulación del organismo.


La situación podría implicar más chances de golpe de calor e incluso el riesgo de síncope.


Pero por otra parte, puede potenciar ciertas reacciones naturales lo que también podría generar una descompensación.

 

¿Qué causa?

 

- Más sensación de calor. Uno de los efectos del alcohol es la vasodilatación lo que implica sentir más calor inmediatamente después de consumirlo. Así lo explicó eldirector de Toxicología de Mendoza, Sergio Saracco.


-Hipotensión. Esta sustancia actúa a nivel del sistema nervioso central y lo deprime, pero además por ser vasodilatadora produce una baja de la presión arterial.

 

Esto puede incrementar este efecto que ya genera por sí solo el calor y se suma a la sensación de agotamiento y falta de energía que le produce al organismo este batallar contra el calor.


Es que que compensar y auto-regularse es un gran esfuerzo para él. Por eso se llega a la noche particularmente cansado.


“Los días de mucho calor el cuerpo compensa la pérdida de calor y produce vasodilatación, si uno consume alcohol hay una hipotensión mas marcada y aumenta el riesgo de sincope”, destacó el especialista.


- Deshidratación. Para compensar el calor exterior el cuerpo utiliza la sudoración pero al mismo tiempo si detecta deshidratación inhibe la pérdida de líquidos. Hace esto a través de la hormona antidiurética que controla el equilibrio de líquidos en el organismo, si tiene poco se orina menos.


El consumo de alcohol podría alterar esto: “el alcohol inhibe la hormona antidiurética y por ello tiene efecto diurético, altera las respuestas fisológicas normales de protección del organismo ante ciertas situaciones, en este caso el calor, vulnera la respuesta natural de protección”, detalló.


La pérdida excesiva de líquidos implica también lade sales que se requieren para el funcionamiento orgánico pudiendo afectarse la salud. Esto también impacta en la presión arterial.


- Sudoración. El profesional dijo además que puede afectar la sudoración por ser vasodilatador, “se transpira más y colabora con la deshidratación”.


- Creer que el alcohol hidrata. Puede suponerse erróneamente que cualquiera de estas bebidas hidrata y por ello no consumir algo que sí lo haga. Esto no es así y por ello debe tomarse agua fresca siempre y en particular cuando hace calor para compensar la pérdida de líquidos.

 

La estrategia

 

Está tan incorporado el consumo de alguna bebida alcohólica que para más de uno se hace difícil evitar la tentación de la cerveza helada luego de una extenuante jornada de calor. Para otros será otra bebida.


El asunto es si se puede hacer o no. Aunque lo ideal es evitarlo, si no se pudo hay una estrategia.


El médico explicó que si uno llega con calor y va a tomar una bebida alcohólica sucederá que se consuma más y además no se hidrate. Por ello, lo ideal es tomar uno o dos vasos de agua fresca antes, para enfriar el organismo y después sí tomar la bebida en cuestión.

 

Fuente: Los Andes
 

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