2018-12-30

Rechazar la Emergencia Alimentaria implica desconocer el hambre de nuestros vecinos

"Desde la CGT Zona Atlántica acompañamos la solitud de crear un registro de todos los comedores y merenderos, formales e informales que funcionan en la ciudad".

La central obrera regional zona atlántica de la provincia de Río Negro emitió un comunicado de prensa expresando su preocupación por el rechazo a la declaración de "emergencia alimentaria" por parte del Concejo Deliberante de la capital provincial.

 

En un comunicado que reproducimos a continuación CGT ZA sostiene: "Con tristeza y preocupación, asistimos hoy a una sesión del Concejo Deliberante de Viedma en donde se hizo oídos sordos y se minimizó el pedido desesperado de los movimientos sociales para declarar la emergencia alimentaria como herramienta que ayude a paliar el hambre creciente de miles de vecinos.

 

Desde la CGT Zona Atlántica acompañamos la solitud de crear un registro de todos los comedores y merenderos, formales e informales que actualmente están en funcionamiento en todo el ejido de la ciudad, y partir de ese reconocimiento poder generar un plan de asistencia que involucre al Estado, pero también a sectores económicos, sociales y vecinales que se comprometen con la bandera de la solidaridad.

 

Estuvimos y estamos junto a las organizaciones sociales que conocen de cerca la cruda realidad que golpea a miles de familias de nuestra ciudad, y además ratificamos la advertencia que venimos formulando acerca de que el camino elegido por un gobierno insensible solo puede conducir a más hambre, miseria y tristeza.

 

Desde ese punto de análisis hacemos un llamado a la reflexión de la clase dirigente. Con el hambre no se negocia, no se puede construir nada positivo si los padres andan desesperados por un plato de comida para sus hijos. La tragedia social que encarna un pueblo empobrecido solo dará lugar a desequilibrios sociales de impredecibles consecuencias.

 

Para nosotros no es nuevo ver como hasta los trabajadores que mantienen su fuente de empleo se ven obligados a enviar a sus hijos a los comedores porque lo que ganan no les alcanza para alimentarlos.

 

Como organización gremial seguiremos bregando por el camino del dialogo que nos permita encontrar puntos en común en la necesidad de visualizar una salida decorosa a este presente lamentable; pero no podemos obviar nuestro desconcierto y estupor ante el voto negativo de la mayoría de los concejales.

 

Votar en contra de la Emergencia Alimentaria implica desconocer lo que sucede en los barrios periféricos de Viedma o, lo que sería más grave, no creer en la urgencia de tenderle la mano a los que más están sufriendo.
 

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