Compartir la misma pasión
La cerámica es una de las actividades más elegidas por estos días…. Con o sin molde, con pigmentos, acrílicos, es un buen momento para crear y pasarla bien en grupo.
Eugenia contanos cómo y cuándo fue tu acercamiento a la cerámica
La realidad es que siempre me gustaron las actividades que tienen que ver con las manualidades. Nunca se me había ocurrido hacer cerámica hasta que un día fui a comprar a un local de diseño, me enteré que estaban dando clases acá en Viedma y me pareció una buena idea de comenzar. Así me empecé a enamorar de la cerámica.
¿Qué significó para vos encontrar este mundo de la cerámica? ¿Cómo definirías esta actividad en tu vida?
La cerámica me permite desconectarme de todo, es algo que me apasiona, no lo hago como un trabajo, todo lo contrario; lo hago como placer.
Luego de un tiempo armaste tu taller y hoy muchísimas mujeres comparten sus tardes con vos. ¿Qué pasa en esas tardes de mates y arte?
Al principio comencé dando clases en mi casa, y luego me di cuenta que el taller ya había crecido bastante, entonces se nos ocurrió asociarnos con mi amiga Mariela Benítez, para abrir un taller y poder compartir esto que nos apasiona juntas.
Y.... en las tardes de mates y arte pasan muchas cosas (risas), además de enseñar nuestras técnicas nos hablamos todo (risas), siempre con buena onda y energía que es indispensable para un buen ambiente.
¿Con que materiales se trabaja? ¿Se puede trabajar con o sin molde?
Por lo general nosotras trabajamos con molde, al cual se le coloca barbotina para poder hacer las piezas, por una cuestión de tiempos es más rápido. Pero no está descartada la opción de trabajar con las manos, hacemos ambas técnicas.
¿Con qué objetivos llegan los alumnos a tu taller?
Los alumnos llegan con los objetivos de aprender las técnicas y obviamente de querer hacer las mismas cosas que están en las páginas de diseño (risas).
Además de trabajar con las manos, es un espacio de charla, expresión, amistad. Muchas veces decidimos comenzar una actividad artística cuando estamos atravesando alguna situación personal compleja.
¿El arte sana Euge?
Si, totalmente! Tenemos muchas alumnas con problemas personales que se sienten muy solas y el taller y la tarea también funcionan como espacio de contención y distracción.
¿Tenes ganas de armar taller para niños? ¿Para madres padres y niños?
Si, la realidad es que me encantaría, pero por una cuestión de tipos y organización todavía no pude.
Hace muy poquito inauguraste un nuevo taller junto a tu colega y amiga Mariela Benitez en Patagones, ¿qué le dirías a las personas que tienen ganas de comenzar y no se animar porque creen que no van a poder?
La mayoría de las personas que vienen, vienen con esa idea y se terminan dando cuanta que no es así, que es para cualquiera sin dificultad alguna. Sólo se necesita paciencia y dedicación.
¿Qué soñas para vos como ceramista y para este nuevo emprendimiento de dos mujeres emprendedoras?
Con Mariela, mi socia amiga, tenemos con expectativa poder contagiar la misma pasión y ganas que nosotras le ponemos a nuestro a taller a las alumnas.