Lepra, ¿una enfermedad del pasado?
La lepra es una enfermedad infecciosa crónica, curable, causada por un microbio, el Mycobacterium leprae, que afecta principalmente la piel y los nervios periféricos. Las formas clínicas más graves pueden comprometer también las mucosas de las vías aéreas superiores y otros órganos como los ganglios, el hígado, el bazo, etc. En los casos más graves, si no se realiza un diagnóstico precoz y un tratamiento regular y completo, puede generar discapacidades físicas, permanentes y progresivas, así como también dificultad en las relaciones sociales, laborales y familiares, a causa del temor y el rechazo que la lepra históricamente ha provocado. Con el tratamiento oportuno la lepra tiene cura.
Contagio y síntomas
El contagio es dificultoso y se produce entre un enfermo no tratado y una persona sana susceptible. Se realiza por contacto directo y prolongado (domiciliario o laboral) y a través de secreciones de las vías respiratorias, requiriéndose en promedio 5 años antes de que aparezcan los síntomas.
Las manifestaciones de la enfermedad pueden ser muy variadas y múltiples, como por ejemplo manchas blanquecinas o rojizas, pérdida de la sensibilidad en las lesiones, manos, brazos, pies y piernas, pérdida del vello y de la transpiración, hormigueos, debilidad muscular, engrosamiento de la piel y nódulos en la superficie corporal, infecciones y lesiones que ocasionan discapacidades y deformidades.
Hay una forma de lepra que es la tuberculoide, en la que predominan las lesiones que son como manchas donde no hay sensibilidad; y, una forma más severa, la lepralepromatosa, en la que predominan los nódulos y las deformidades.
Tratamiento
El tratamiento es ambulatorio y consiste en la combinación de distintas drogas antibióticas y antiinflamatorias por vía oral y por periodos de entre 6 y 12 meses, según el tipo de lepra que se presente. La enfermedad es curable si se cumple con el tratamiento en forma completa.
La clave es la consulta temprana ante un signo clínico para el diagnóstico precoz, el tratamiento adecuado del paciente y el control de su familia. La prevención consiste en diagnosticarla y tratarla precozmente y controlar a las personas que vivan en la misma casa. El paciente tratado puede desarrollar su vida en forma normal.
¿A quiénes puede afectar?
La lepra es una enfermedad endémica, donde desde hace 10 años se detectan entre 300 y 400 casos nuevos por año, si nos referimos a Argentina.
Es más frecuente en adultos que en niños.
Esta enfermedad infecciosa afecta algunas zonas rurales y urbanas de nuestro país, siendo las áreas más comprometidas las de clima templado y tropical: el noroeste, el noreste y centro argentino.
Fuente: hospitalaleman.org.ar