Propiedades, empresas y un testaferro en Río Grande
Edificios de departamentos, hosterías, cabañas, comercios, empresas, y un período de máxima influencia sobre el poder político entre 2006 y 2007 conforman el capital de negocios que une a Lázaro Báez con Tierra del Fuego, la provincia más austral del país, y la única de la Patagonia donde la Justicia todavía no investigó el origen ni el resultado de las inversiones del empresario santacruceño detenido desde abril.
Para ello tuvo un hombre de confianza que aparece ligado a la mayoría de sus negocios en la Isla: Alfredo Benjamín Zárate, un vendedor de autos sin demasiadas proyecciones económicas que se convirtió en un próspero empresario.
Zárate llegó al entorno de Báez de la mano de José Américo Picone, un comerciante de Río Gallegos que integró la sociedad ‘MyP SA‘, constituida en agosto del año 2000 y a la que luego suscribieron acciones Luciana Sabrina Báez, hija de Lázaro -el 17 de octubre de 2003- y César Gerardo Andrés, el conocido contador y hombre de confianza del empresario, el 6 de febrero de 2006.
Télam informó este sábado que, en Ushuaia, la Justicia Federal le alquila la sede del Tribunal Oral en lo Criminal a ‘Patagonia Financial Services SA‘ y al directivo de ‘Credisol SA‘, Antonio Ramfos, ambos vinculados a Lázaro Báez.
El tribunal funciona en el segundo piso del edificio ‘Ushuaia Tower‘, donde de 40 departamentos y 17 cocheras distribuidas en 5 pisos, 15 departamentos y 10 cocheras están ligados al empresario santacruceño.
El fiscal Guillermo Marijuan, que investiga a Báez por lavado de activos, reveló este sábado que se habían descubierto 8 propiedades en suelo fueguino, de las que 4 ya fueron identificadas por Télam (dos en Río Grande y dos en Ushuaia), a lo que hay que agregar dos hosterías, un complejo de cabañas y otras inversiones en el sector turístico, situadas en el municipio Tolhuin, en el centro geográfico de la isla.