No hay detenidos. Hubo tensión e incertidumbre. Un policía herido.
Viedma. Con piedras, disparos de armas de fuego y bombas tipo molotov, una importante cantidad de personas quiso tomar la Subcomisaría 76 del barrio Lavalle en la noche del miércoles. Hubo policías de todas las unidades auxiliando a los uniformados y la tensión se prolongó por casi dos horas.
Todo comenzó alrededor de las 22.45 cuando desde la Subcomisaría 76 van hasta la calle 22 al 800 donde se había pedido presencia policial.
En el lugar se entrevistaron con una mujer de 28 años de edad, quien manifestó que se había hecho presente su pareja de 27 años habiendo dañado muebles en el interior del domicilio y mostrando claras intenciones de quitarse la vida.
El hombre pedía a la policía que se retiren si no iba a “volar a todos con una garrafa” que tenía en el lugar.
Un grupo de diez jóvenes llegó al lugar donde los policías estaban asistiendo al hombre y comenzaron a increpar al personal policial que logró convencer al desmoralizado hombre de ir al hospital.
En medio del traslado comenzaron a apedrear el patrullero y la policía se debió replegar hacia la Subcomisaría 76a desde donde solicitaron apoyo a unidades policiales de la jurisdicción en razón de encontrarse superados por la cantidad de jóvenes, quienes avanzaron arrojando piedras contra el personal policial con fines de ingresar a la unidad policial.
Los uniformados efectuaron disparos disuasivos con escopeta (cartuchos antitumultos), situacioón esta que se repitió en varias oportunidades.
Se conformaron dos grupos de jóvenes de entre 25 y 30 personas cada uno, ubicándose uno de ellos sobre calles 20 y 19, en tanto el restante se reunió en calle 22 y 21.
Una hora más tarde el grupo de jóvenes ubicados en la intersección de calles 20 y 19, efectuó 3 disparos de arma de fuego (con resonancia símil a calibre 22) contra el personal policial apostado en calles 22 y 19, reiterándose entre 6 y 7 disparos de arma de fuego.
Un total de 20 policías de todas las unidades reprimieron los ataques de las más de 50 personas que tenían toda la intención de tomar la unidad policial del barrio.
En medio de la situación de conflicto, los policías aguantaron la situación hasta que se hizo presente el Grupo Bora y la calma volvió a ganar las calles del barrio.
No hubo en el lugar ningún funcionario judicial y no se descarta que en las próximas horas se inicien acciones contra alguna de las personas que hostigaron la violencia.
Todo el desencadenante de violencia en el barrio terminó con una
mujer y su casa destrozada, lo que dejó a la ciudadana completamente
desmoralizada. Fue recibida por funcionarios del ministerio de Gobierno.
La mujer, que vive en calle 19 y 20, no solo sufrió daños en su
propiedad, sino que también fue amenazada por uno de los sujetos que se
enfrentaba a la policía.
Vecinos del barrio se mostraron indignados por todo lo que paso y dieron
su punto de vista en Radio Noticias donde llamaron y hablaron al aire.
“Estos chicos no tienen forma de volver a la sociedad, les pagan la
comida, zapatillas, el gas, les dieron la oportunidad de terminar la
secundaria en dos años, de qué deuda social estamos hablando, es una
vergüenza”, manifestó una vecina.
Otro oyente que se comunicó dijo que ‘tengo 22 años y recuerdo que esto
no pasaba, ahora salís a la calle y tenés que mirar que no te mate la
policía o estos pibes que hacen la vereda. No rehabilitan un carajo a
nadie‘, expresó el vecino respecto a los talleres de contención y agregó
que ‘por un par de guachos estamos todos en la misma‘.
El vecino dijo que “la leche ya no entra, la carne tampoco. Tengo una
distribuidora que mis camiones no entran porque casi me mataron a un
repartidor”, contó el ciudadano.