Ingresó en el Libro Guinness al viajar a una velocidad impresionante.
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La velocidad máxima promedio de un autito chocador convencional no supera los ocho kilómetros por hora. La velocidad que alcanzó el autito chocador más rápido de la historia se multiplicó. El ingeniero Colin Furze ingresó al Guinness World Records por haber llevado al autito chocador a un viaje adrenalínico: 161,476 km/h.


El autito chocador no chocó. Fue en línea recta hacia obtener el galardón. El creador de este pintoresco récord modificó el modelo fabricado en 1960: le instaló un motor Honda de cuatro cilindros y 600cc, y conservó el chasis para preservar el diseño original y respetar las normativas impartidas por el libro de recompilación de las plusmarcas inverosímiles. El propulsor y el sistema de frenado de 100CV erogaría en teoría una velocidad punta de 241 kilómetros por hora.


La epopeya de Furze demandó tres semanas. Le extirpó el pequeño motor eléctrico, modificó la base en procura de equiparlo con un eje trasero de dos ruedas, conservó la rueda ancha del frente que manipula la dirección y lo despojó de peso extra -arrebató pesadas piezas que componían la protección lateral- para ganar eficiencia y rendimiento. El objetivo era superar una marca ya establecida en la categoría.


El desafío era personal. Contó con la colaboración de la BBC y el programa Top Gear, que en rigor de los hechos lo había retado a inventar el auto de choque más veloz jamás creado. El récord lo consiguió en dos carreras: en la primera viajó a 172,83 kilómetros por hora, en la segunda registró 150,12 kilómetros por hora, lo que determinó un promedio de 161,476 kilómetros por hora, por arriba de las cien millas por hora. El piloto profesional conocido como ‘the Stig‘, integrante del popular programa de la televisión británica, fue el responsable de la gesta.


‘Estamos acostumbrados a ver the Stig conduciendo a altas velocidades, pero él generalmente utiliza coches deportivos. Verle pasar en un coche de choque clásico a 160 kilómetros por hora fue surrealista y muy impresionante‘, declaró Lucía Sinigagliesi, autoridad del Guinness World Records, y quien comprobó la conquista de un nuevo récord de velocidad. No es la primera vez que Colin Furze altera los registros máximos de aerodinámica: ya había construido el carrito de bebé y el scooter de movilidad más rápidos del mundo. Infobae.

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