El único modo de detenerlo es impactarlo contra otros vehículos lanzados previamente.
Tamaño letra:

 

Los Juegos Olímpicos (de verano) son una cita ineludible para engancharse con las transmisiones cada cuatro años. Pero desde hace poco más de una década, en nuestro país también se empezó a hacer coberturas completas de los Juegos Olímpicos de Invierno, con disciplinas que resultan novedosas para la mayoría de los argentinos. Probablemente la competencia más llamativa sea el curling, una especie de bochas sobre hielo.


La idea es hacer deslizar unas piedras redondas mientras unos ‘barredores‘ aplican sus cepillos sobre el hielo para facilitar el avance de las rocas o para modificar su dirección. La o las piedras que más cerca se ubiquen de un punto dibujado en la pista de hielo sumarán puntos para cada uno de los equipos. En Rusia, le han encontrado una variante particular y practican curling pero con autos.


Para esta singular disciplina se utilizan autos que van a desguace y se le quita los componentes mecánicos más pesados, como el motor y la caja de cambios. El principio es el mismo que con la piedra, hay que empujar el auto, aunque en este caso lo hace un grupo de gente y no hay ‘barredores‘. Para modificar la dirección hay un tripulante que se sacrifica por el equipo y va en el puesto de conducción.


Los autos tampoco tienen frenos así que el único modo de detenerlo es impactarlo contra otros vehículos lanzados previamente. Sí se mantiene el sistema de dirección, gracias al que pueden modificar la dirección en su recorrido. Luce bastante absurda esta variedad del curling practicada por los rusos. Pero también muy divertida.
Clarín. 

Comentarios

Video del día

Noticias Relacionadas