Laura Azcurra, actriz, en entrevista con Carolina Fernández para Musas.
Tamaño letra:

 

Lau, contanos cómo llega a tu vida el flamenco y qué hizo que parte de tu universo de artista se vuelque ahí con tanta contundencia.

 

Desde siempre me interesó la percusión y bailar haciendo música me parecía una combinación difícil pero no imposible. Mi primer acercamiento a ese tipo de experimento fue con el tap y me divirtió muchísimo.


Conozco el flamenco de escucharlo en mi casa en los discos de mis viejos Paco de Lucía, Camarón... Siempre hubo un aire muy teatral en mi casa, mis viejos estaban en la actividad artística también.


Mi primera clase de flamenco la tome a los 18 años con mi maestra, de flamenco y de la vida, Fabiana Pouso. A partir de allí fue un viaje de ida. Estudié a lo largo de 15 años, en Argentina y en España, cada vez que visitaba a mi papá, que vivió allí muchos años. Mi formación de actriz era acompañada por mi búsqueda y pasión entre clases de flamenco y entre las dos se retroalimentaban. La teatralidad, la fuerza, la magia de la música y como ensamblan el sonido y el silencio, me atraparon. Es muy frustrante al principio porque es una disciplina compleja que abarca varias cosas y merece mucha disociación. Creo que parte de mi espíritu perseverante y laborioso se lo agradezco mucho al flamenco. Me enseñó la importancia de los matices, como contener y desbordad la energía. El ejercicio de la repetición, casi obsesiva, en la búsqueda de un sonido o remate. El flamenco es maravilloso, es como el mar... Va y viene. Crece, estalla, se aquieta, enfurece... y en ello, sus infinitos sonidos.

 

Sos una actriz con un camino hermoso, tus personajes quedan en la memoria de la gente con mucho cariño.... Hablemos de tus personajes más queridos.


Tantas cosas lindas me tocó interpretar... Soy una agradecida por haber transitado tantas experiencias. Un personaje que siempre adoraré es Camila en Campeones. Con una dulzura y fragilidad únicas.


MI primera experiencia en ficción diaria en televisión! Todo un desafío.


La obsesión por un amor no correspondido de la Colorada, María Callejas en Soy Gitano fue muy divertido de componer. Generaba un odio amoroso muy divertido.
Me gusto Amelié, una reciente viuda con un hijo pequeño que desembaco en casa de Floricienta. Ese personaje lo recuerdan mucho los adolescentes, hoy.
Recientemente disfrute de ser parte de la magnifica ficción argentina, Cuéntame cómo paso. Historia que abarcaba desde el año 74 al 83 en Argentina. Allí era Clara, una madre soltera que era bailarina y trabajaba en el teatro de revistas por las noches, la mal vista del barrio par aquella época, pero una luchadora para todes hoy.

 

Hoy estás haciendo teatro y sos parte de una de las obras elegidas por el público, Toc Toc y además giras con Salir del Ruedo. ¿Qué mueve en vos cada uno de estos espectáculos?

 

Formo parte del elenco original de Toc Toc en Buenos Aires, hace 5 años. La obra lleva 8 y es la comedia más vista del teatro argentino. Es una enorme responsabilidad y un compromiso fuertísimo con el personaje (Lili quien padece ecolalia y palilalia, dos toc que la llevan a repetir la frase completa de lo que dice y a veces quedar loopeada en las ultimas sílabas de una palabra) y el público que elije venir al teatro. Es una comedia dramática donde la trama, la adaptación del texto (originalmente la obra es francesa) y el tiempo que maneja nos lleva a todos los actores a estar muy concentrados y conectados. El público completa la otra mitad de lo que uno hace y es entonces que se transforma en una fiesta. Es muy valioso y sanador, hacer reír en estos tiempos que corren.


Salir Del ruedo es nuestro baby. Una composición (junto con Mariana Astutti) que logramos luego de una ardua búsqueda de 9 meses. Este dueto es un viaje de sonidos y sensaciones. Me expreso a través de la música y el baile, no con las palabras como suelo hacer. Eso fue un desafío y una necesidad. Hace años que buscábamos sin saberlo, ni conocernos, una forma distinta de expresar el flamenco fuera de la forma tradicional ¨pura´y bien folklórica como conocemos o nos remite el flamenco. Qué suerte que pudimos encontrarnos con Mariana y llevar a cabo esta búsqueda, ahora compartida.

 

 

 

Salir del Ruedo tiene mucha fuerza, mucha personalidad e intensidad. ¿Qué le dirías a quienes hoy te leen y piensan ir a verlas?

 

Que es una experiencia muy particular. Muchas sensaciones juntas entre la música, la danza, el vínculo de estas dos mujeres. La percusión corporal es el diálogo entre nosotras. Apropiamos el flamenco andaluz para resignificarlo desde esta orilla y revisar nuestro vínculo con España. Tiene muy poco texto, y en 50 minutos se condensa una experiencia de transición potente y esperanzadora. Inspira, despierta los sentidos y tiene una energía arrolladora.

 

Vivimos en una realidad donde el dolor ajeno nos interpela y nos reclama empatía y unión. Actrices Argentinas, colectiva a la que pertenecés activamente, ¿tiene que ver con esa responsabilidad social?

 

La unión de las actrices para esta causa que nos atravesó como sociedad y particularmente a las mujeres, forma parte de un movimiento feminista que esta sincronizado a nivel global en todo el mundo en este momento. Es una necesidad empezar a hablar y dejar de naturalizar situaciones que nos oprimen y juzgan desde hace tantos años y nos dejan disminuidas sin igualdad de condiciones para todes los que necesitamos ser parte de una sociedad que avanza y muta.

 

Creo que desde nuestra profesión, ponernos en el lugar del otro es un ejercicio cotidiano para nosotras. La necesidad de hacer empatía con esta problemática fue al unísono para todas y por ello nos organizamos. ¿Cómo van a seguir muriendo mujeres por una situación que puede ser evitable y acompañada desde la educación y la salud? Cómo podemos permitir que en este presente futurista en el que estamos sigamos siendo hipócritas y no permitamos comprender que hay nuevos paradigmas y que la sociedad necesita rever muchos puntos que han quedado añejos y no nos permiten evolucionar?

 

En esta construcción de colectiva nos hemos abrazado muchísimo entre las mujeres, como colegas y entre todes a nuestro alrededor. Se han desactivado viejos hábitos que ya no nos pertenecen y entre apoyo, sororidad, amor y comprensión estamos sanando muchas tristezas, injusticias y atrocidades que estamos dispuestas a no sostener ni avalar más. Toda esta transformación ha cambiado de eje a muches, incluyo también a los varones, quienes también fueron oprimidos y disciplinados por el sistema patriarcal, no permitiendo expresar sus sentimientos, mostrarse vulnerables o amorosos para no perder su autoridad, rango u hombría?

 

¿Cómo vivís el feminismo y la lucha por la igualdad de derechos?


Lo vivo con pasión, con la humildad de ir aprendiendo más y más de quienes me invitan a pensarme y construirme como mejor persona. Considerando mi alrededor, las distintas realidades existentes, la necesidad de hablar para sanar! De pedir justicia por lo que nos corresponde y de no sostener más un régimen antiguo y pacato que teme del inmenso potencial que logramos las mujeres organizadas.

 

Decime, ¿qué te duele hasta los huesos y qué te reconforta y te da fuerzas?

 

Me está doliendo el mundo últimamente... No solamente el país sacudido y mal direccionado, sino la falta de empatía de quienes fueron elegidos por nosotros para tomar las decisiones para este pueblo.


No milito en ningún partido, ni en mis 37 años me sentí plenamente representada por algun grupo o políticos. Me parece que hay que replantearse la vocación de la política para quienes la ejercen y empezar en corregir el camino sin corrupción de una buena vez. Tenemos un suelo rico y fértil (si aun no queda muerto por la soja), recursos naturales valiosísimos, una calidad de gente creativa, inteligente y que precisa ser apoyada para desarrollar sus actividades. ¿Qué estamos esperando para crecer de una vez? ¿Nadie va a pensar en un futuro a largo plazo para quines habiten el suelo argentino? Esa injusticia me da tristeza.

 

Me reconfortan los momentos con gente que amo. Mis amigos, mi familia y principalmente, la energía y maestría de mi hijo de 11 años. Ellos recargan mis pilas, además de la música y la jardinería que tanto me apasiona.

 

El arte salva, sana, reivindica.... ¿Cómo te vas cada noche a tu casa después de una función de Toc toc o de Salir del Ruedo?


Me voy contenta, emocionada, con la misión cumplida de habernos teletransportado por una horita y media a un mundo que creamos entre público e intérpretes. El obrero del arte es un provocador, en el mejor de los sentidos, y esa provocación sacude hilos muy finos y muy internos en nuestra alma, esas pequeñas transformaciones pueden cambiar la vida de una persona...

 

Hablemos de sueños.... Sos madre.... ¿Qué mundo soñás para nuestros hijos?


No hay que dejar de soñar, nunca. Con lo cual sueño que la joven generación que veo lúcida, participativa y amorosa, logren dar vuelta todo aquello que no ha servido ni contribuido en los últimos años.
Sueño con que podamos abrazar la ecología con el respeto y responsabilidad que merece.

 

Comentarios

Video del día

Noticias Relacionadas