La entrevista de hoy tiene una carga emocional muy especial.
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Sentimientos encontrados
en los que los seres humanos solo necesitamos, antes que anda, abrazarnos y mirar hacia
delante.
Entonces, antes de comenzar con esta nota, abrazo desde mi lugar, detrás de un teclado
a Natalia Aldao y brindo por este final del camino y el comienzo de otro.
Natalia denunció cuando pudo, como pudo y con todo lo que eso significa, a un familiar
por Abuso Sexual Infantil. Natalia corrió más rápido que la prescripción y lo logró.
Este hombre es CULPABLE. Así lo dice la justicia.
Naty, hagamos un repaso, por arriba, tranquilo, con el menos dolor posible, de esta
pesadilla que viviste de niña. ¿Cómo fue aquel instante en el que, ya mujer, mamá, decidiste denunciar?
Poder denunciar me llevo un proceso largo de dolor, vergüenza y muchos sentimientos con los cuales me ayudaron de poder darme cuenta que tenía una herramienta con la cual poder sacarme una mochila, no quitarme el dolor pero si me iba a dar la satisfacción de cuidarme de alguna manera y cuidar al resto, tengo primitos, sobrino y un hijo por los que no podía dormir a la noche, sabiendo que si les pasaba algo iba a sentir una responsabilidad por no haberlo contado.
Darme cuenta que mi vida estaba en pausa, no podía avanzar, estaba estancada en una depresión que sentía que no iba a salir nunca, pero siempre encontramos a personas que nos ayudan en el camino, empecé a buscar contención en los lugares más importantes, comencé a priorizar y así tome coraje. Sabía que las personas que realmente necesitaba a mi lado iban a estar y me iban a acompañar. Hacer la denuncia es un antes y un después. La semana anterior a hacer la denuncia fue muy particular, me acostaba pensando y me despertaba pensando, hasta que un día 9 de junio del 2016 me desperté, desayuné y me fui al trabajo, pedí permiso para salir un rato y llame a Emi, una persona que no vas a encontrar a la vuelta de la esquina. Y necesitaba una persona así, la llame y acordamos que nos encontrábamos en la puerta de la fiscalía, antes de entrar le pedí que no me dejara salir sin haber hecho la denuncia y así fue.. salí y nos abrazamos tan fuerte, y hay supe que yo había hecho todo bien.
Comienza un camino arduo, intenso, donde la guerrera que llevamos dentro tiene que salir con todas sus armas a mostrar la verdad. Hablemos del camino personal primero,de tus días, de tus miedos, de tus conquistas chiquitas hasta llegar a juicio.
En lo personal crecí mucho, rompí esa coraza que había formado por el dolor y la vergüenza, me empecé a valorar yo para que otros también puedan valorarme y respetarme, fue un antes y un después, no quería sentirme más inferior a nadie, no me quería quedar con los brazos cruzados, y sentía que algo tenía que hacer con tanto dolor. Conocí a Sol, por medio de las redes sociales, Sol es una chica de Sierra Grande quien también sufrió abuso por su padrastro y denuncio, la justicia le prescribió la causa, pero no bajó los brazos, nos unimos y así arrancamos a armar la agrupación, a pensar que podíamos hacer para poder ayudar a personas en nuestra misma situación, apareció gente y mucho, en lo personal apareció una amiga mía con una amistad larga y nunca ninguna de las dos pudimos contarnos lo que nos pasaba. Sentí que no podía seguir, pero nos apoyamos y salimos.. arrancamos con la agrupación a visibilizar el abuso, a romper con el tabú...
La parte judicial para mí fue muy difícil.. se planteo la prescripción, pasaron cosas las cuales a mi me revivieron el dolor una y otra vez, sentí miedo como cuando tenía 8 años, paso rápido el tiempo pero el pasar de los días fueron pesados, crisis de pánico, medicación para dormir, no poder salir a la calle ni mucho menos estar sola.. fue difícil pero una vez mas sobreviví.
¿Qué rol jugaron tus compañeras amigas familia?
El rol que jugaron fue el más importante, creo que sin mis viejos y mis hermanos no me hubiese bancado todo esto.. Mis amigas, compañeras de ASI, las chicas de mujeres organizadas fueron un pilar importante, con ellos aprendo día a día, no me dejan aflojar. Tampoco hubiese podido sin ellas !!
¿Tu hijo? Las cicatrices como niños hacen que seamos más sobreprotectores y miedosos como padres, eso requiere de mucho trabajo y respeto para no hacerles tanto mal a nuestros hijos, ¿Verdad?
Simpre tuve miedo y lo sigo teniendo, pero hablo mucho. Si bien nunca le conté por que todavía no llegó el momento, siempre le hablo mucho siempre trabajo mucho la confianza, sabe que su cuerpo es lo mas preciado que tiene y que es de él y de nadie más, que nadie decide sobre su cuerpo y puedo asegurar que con 4 años la tiene super clara.

¿Hasta dónde se habla con nuestros hijos? ¿Hasta dónde es fundamental decirles?
No sé si está bien o mal, pero yo hablo hasta donde él busca llegar, si el pregunta yo contesto. Por que los chicos nos preguntan desde su inocencia, no tenemos que convertirlo en problema. Si el chico pregunta, se le contesta. Muchas veces la respuesta es sencilla y la conversación termina ahí. Yo siempre insisto que a los chicos hay que hablarles con la verdad tarde o temprano ellos lo van a descubrir porque crecen y creo que lo más importante se aprende en casa.

¿Cómo viviste la jornada de juicio, ese cara a cara tan tremendo? Contanos , describimos ese momento.
La instancia de juicio me sorprendió, esperábamos la fecha para abril, me estaba por ir de vacaciones cuando me notifican, sentí paz en el momento, estaba tranquila.
Creí estar preparada, pero el cara a cara fue fuerte, aunque ya lo había visto en audiencia anterior ese día no era lo mismo, tenía tanto para largar.
Los primeros tres días fueron difíciles, muy difíciles, tuve que entender que a veces no todos somos iguales, que tenía que soltar mochilas que no eran mías y aferrarme a los míos, después fue la audiencia de alegatos, ese día creía que me moría del dolor, sentía que una parte mía se estaba consumiendo.
El último día entre tranquila pero tenía tantas sensaciones, me senté y miré para abajo, los jueces comenzaron a hablar, mire a todos mis seres queridos que me acompañaban, mire a mi abuelo y me concentré en la lectura de los jueces, no entendí mucho porqué estaba tan nerviosa de golpe que no podía entender nada, cuando escuche que decían que por unanimidad los jueces declaraban culpable, rompí en un llanto tremendo, necesitaba correr a los brazos de mis papas, salir de ese lugar y vivir, hay me di cuenta que realmente sobreviví.
Muchas mujeres, como yo, por ejemplo, hemos vivido alguna situación de abuso sexual. Algunas no denunciamos y la muerte se llevó a la fiera, otras están pensándolo… ¿Que nos dirías a las mujeres y hombres que han sido víctimas de abuso sexual infantil?
Les diría que hablen, que busquen ayuda, contención, que ¡No están solos ! que lo único que los va a aliviar un poco más es poner en palabras todo el dolor, que no sientan vergüenza porque ¡No son los culpables, que se empoderen, que salgan !.
Hoy la vida te abre una puerta diferente, te invita a dejar esa mochila y seguir liviana con la verdad y el amor como bandera. ¿Cómo son tus días hoy? ¿Cuáles son tus sueños?
Desde que me paré y me abracé con los míos sentí que todas las partes que tenia rotas de a poco se iban uniendo, me siento liviana, sé que hice las cosas bien y sé que ahora voy a estar en paz.. Tengo muchísimos sueños y uno es poder seguir con la agrupación y poder ayudar a muchas personas, me gustaría poder estudiar para seguir trabajando también con la agrupación.. Y sueño algún dia con un estado presente frente a esta problemática que hasta el día de hoy nos invisibilidad tanto.
Por Carolina Fernández para MUSAS
 

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