Se le atribuye haberla matado en un contexto de violencia de género. De todos modos, el acusado seguirá libre porque la jueza consideró que no habrá entorpecimiento en la causa ni peligro de fuga.
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La pareja de Silvia Vázquez Colque, desaparecida entre la noche del 4 y la madrugada del 5 de junio del año pasado, fue imputada este jueves de femicidio.


Se lo acusa de darle muerte de manera violenta y luego ocultar su cadáver, en un contexto de violencia de género.


La formulación de cargos fue aceptada por la jueza Itziar Soly, tras una audiencia solicitada por la querella, representada por el abogado Favio Igoldi.


La Fiscal Paula Rodríguez Frandsen respaldó el pedido de formulación de cargos y la Defensa Oficial, ejercida por Marta Ghianni, no se opuso.


La Querella solicitó también la prisión preventiva del imputado. La petición no fue acompañada por la Fiscal y contó con la oposición de la Defensa. La jueza no hizo lugar.


La audiencia se inició con el pedido de la representación de la familia víctima, que dio cuenta de manera detallada de la prueba recolectada y enumeró los casos en que se han dictado condenas a pesar de la no aparición del cuerpo.


Al igual que la Fiscal, resaltó el contexto de violencia de género previo al hecho y dio cuenta de las testimoniales existentes.


“Entiendo que la cantidad de evidencia es suficiente para esta etapa de la investigación”, destacó la jueza Soly al aceptar la formulación de cargos. La magistrada recordó que durante el último año “personalmente he proveído un sinfín de medidas probatorias solicitadas por la Fiscalía, como allanamientos, algunos de ellos nocturnos, rastrillajes, entre otras”.


Además, brindó cuatro meses para desarrollar la investigación, tal como fue solicitado por la Fiscalía y la Querella.


Respecto de la medida cautelar pedida exclusivamente por la querella, no hizo lugar: “entiendo que no se dan todos los requisitos que establece el Código Procesal Penal en su artículo 109 para imponer la prisión preventiva. En primer lugar porque durante las medidas de prueba solicitadas, entre ellas allanamientos nocturnos de los que participé, no se advirtió por parte del imputado ninguna conducta obstructiva de la investigación”.


En cuanto al peligro de fuga, informó que durante el año que llevó la pesquisa no hubo ningún pedido ni observación de la Fiscalía sobre el particular que habilitara la sospecha de profugarse.


Sobre el peligro de entorpecimiento de la investigación, la magistrada recordó que no hubo actitudes de obstaculización y coincidió con la Defensa en cuanto a que las medidas probatorias más urgente se produjeron sin impedimentos, con la participación de las partes.


La jueza consultó a la Fiscalía y a la Querella si deseaban solicitar alguna medida restrictiva menos gravosa para el imputado. Ambas partes no requirieron otra disposición, con lo cual se cerró la audiencia.

 

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